Las matriculaciones de vehículos electrificados lograron las 254.783 unidades en 2025 gracias a una mayor oferta de modelos. De cara a 2026, AEDIVE apunta hacia el Plan Auto 2030, la nueva Ley de Movilidad Sostenible, el refuerzo del PERTE VEC y el mantenimiento de la desgravación del 15 % en el IRPF como elementos centrales para seguir dinamizando el mercado.
La electromovilidad sigue moviéndose y ganando terreno en España. Las matriculaciones de vehículos electrificados (100 % eléctricos + híbridos enchufables) de todo tipo (turismos, dos ruedas, comerciales e industriales) alcanzaron un total de 254.783 unidades en 2025, según los datos proporcionados por AEDIVE y GANVAM.
“La evolución de las matriculaciones de vehículos electrificados ha superado las previsiones iniciales para 2025, que estimaban cerrar el ejercicio en torno a las 200.000 unidades. Este mejor desempeño se explica, en gran medida, por la ampliación de la oferta de las marcas de automoción, que han incorporado nuevos modelos con mayores prestaciones y precios más competitivos”, trasladan desde AEDIVE a C de Comunicación.
Desafíos de la movilidad eléctrica
Entre los principales retos que tiene por delante el sector de la movilidad sostenible, se encuentra el refuerzo de las redes eléctricas para seguir promoviendo la electrificación del transporte y la integración de las energías renovables.
“Es preciso articular un marco retributivo estable y alinear la tasa de retribución financiera (TRF) con las necesidades reales de inversión, así como asegurar una mayor transparencia en la capacidad disponible en los puntos de conexión para no ralentizar la implantación de infraestructuras de recarga”, argumentan.
La asociación también considera que es fundamental activar palancas fiscales coherentes que incrementen la demanda en las flotas de empresa, un ámbito que podría actuar como motor del mercado. De igual modo, resulta prioritario agilizar los trámites administrativos vinculados a la autorización y puesta en servicio de los puntos de recarga.
“En última instancia, abogamos por fomentar la red de recarga en corriente alterna (AC) en los ámbitos urbano y periurbano, con la intención de democratizar la movilidad eléctrica. Esta modalidad, habitual en ciudades europeas, da respuesta a los usuarios que no tienen la posibilidad de recargar su vehículo en su plaza de garaje o que no disponen de ella”, sostienen.
Palancas estratégicas
Aun así, la industria de la movilidad encara el año con altas expectativas gracias a la concatenación de varios factores, como el anuncio del Plan España Auto 2030 para motivar la adquisición de vehículos eléctricos.
Tal y como notificaron desde el Ejecutivo, se pondrá en marcha una nueva línea dotada con 400 millones de euros en ayudas directas a la compra. Como novedad, estas subvenciones serán gestionadas por el Gobierno central y no por las Comunidades Autónomas, a fin de garantizar una mayor velocidad y homogeneidad en la gestión.
La segunda preferencia estará centrada en la infraestructura, por lo que se lanzará un nuevo MOVES Corredores de 300 millones de euros para favorecer el despliegue de puntos de recarga en las denominadas “zonas sombras”. Es decir, aquellas carreteras en las que todavía existe un déficit significativo de cargadores.
A su vez, cabe señalar la entrada en vigor de la nueva Ley de Movilidad Sostenible y el refuerzo del PERTE VEC con 580 millones de euros adicionales para propulsar toda la cadena de valor, desde la fabricación y el ensamblaje hasta la innovación y el reciclado de baterías.
“Estas acciones, junto con la desgravación del 15 % en el IRPF para la adquisición de vehículos eléctricos, la instalación de puntos de recarga y la llegada de nuevos modelos al mercado, serán clave para acelerar la movilidad eléctrica en el país. De mantenerse los actuales ritmos de crecimiento, podríamos llegar a las 300.000 matriculaciones de vehículos electrificados a finales de 2026”, concluyen.
















