En declaraciones a C de Comunicación, APPA Renovables y UNEF coinciden en que la retirada del incentivo fiscal chino será un factor más a tener en cuenta en 2026. Sin embargo, no tendrá un impacto significativo que ponga en riesgo el desarrollo del mercado fotovoltaico español, que sigue apoyándose en una tecnología madura, competitiva y con una oferta global abundante.
El Gobierno chino ha confirmado la eliminación total del reembolso del IVA a la exportación de productos fotovoltaicos a partir del 1 de abril de 2026, así como una retirada progresiva de los incentivos fiscales aplicados a las baterías y sistemas de almacenamiento.
El área de Material Eléctrico de C de Comunicación ha contactado con las principales asociaciones del sector en España, APPA Renovables y la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), quienes coinciden en señalar un impacto contenido en precios y una mayor incidencia en la planificación de compras y proyectos durante 2026.
“Favorece una competitividad más sana”
Desde UNEF sitúan el efecto de la medida dentro de una estrategia más amplia de ajuste del mercado chino. Asimismo, la patronal considera quesu repercusión sobre el precio final será limitada: “Esta eliminación del reembolso del IVA está dentro de la política china de sincerar sus precios y eliminar subvenciones a las tecnologías”, señalan.
La asociación estima que “el precio final de 1kWh fotovoltaico va a suponer, seguramente, menos del 5 %”. Según explica, este posible incremento “se repercutirá o no al cliente final, en función de la estrategia comercial de cada empresa” y confía en que “en un corto plazo será absorbido por los propios desarrollos tecnológicos”.
UNEF también apunta a posibles ajustes tácticos por parte de las compañías en los próximos meses: “Las empresas que puedan y tengan seguros en las tramitaciones de sus proyectos y la financiación, intentarán adelantar compras para beneficiarse de precios inferiores”. Desde un punto de vista industrial, la patronal considera que la medida “es positiva, porque favorece una competitividad más sana a nivel global”.
“Una corrección puntual al alza, pero no un cambio estructural”
En la misma línea, APPA Renovables descarta que la retirada del incentivo fiscal chino suponga un cambio estructural en la competitividad de la fotovoltaica en España. Desde la asociación señalan que “la eliminación del reembolso del IVA a la exportación en China introduce un elemento adicional de presión en la formación de precios de los equipos fotovoltaicos que llegan a Europa y, por extensión, a España, aunqueno puede interpretarse de manera aislada ni como el único factor determinante”.
A su vez, APPA Renovables recuerda que la caída de precios de los equipos solares en las últimas décadas responde principalmente a factores estructurales: “La reducción de precios observada en las dos últimas décadas no responde principalmente a incentivos fiscales, sino a reducciones estructurales de costes derivadas de economías de escala, mejoras tecnológicas y optimización de los procesos de fabricación”.
Asimismo, subraya que el precio final de los equipos en España está condicionado por otras variables relevantes, como “los costes del transporte marítimo, la evolución del tipo de cambio euro-dólar o el contexto geopolítico internacional”, factores que “en determinados momentos, pueden llegar a tener un impacto incluso mayor que esta medida concreta”.
Atendiendo a este contexto, la asociación espera “una corrección puntual al alza, pero no un cambio estructural que comprometa la competitividad de la tecnología, que seguirá siendo elevada en un contexto de oferta global muy abundante”.
Efecto en la gestión operativa
Con respecto a la viabilidad económica de los proyectos, APPA Renovables sitúa el principal efecto en la gestión operativa más que en la rentabilidad final. “El principal impacto de esta medida se espera más en la planificación de compras, los calendarios de suministro y la gestión de proyectos que en la viabilidad económica o la rentabilidad final de las instalaciones”, explican.
También incide en que, aunque el posible incremento de precios afecte al CAPEX, “en el coste total de un proyecto fotovoltaico intervienen otras partidas relevantes, como la obra civil, la ingeniería, los costes financieros, los permisos o los propios plazos administrativos”, y que actualmente “la rentabilidad de los proyectos está mucho más condicionada por la evolución del mercado eléctrico” que por variaciones puntuales en el precio de los módulos.
Para los proyectos de fases avanzadas, la asociación considera que “puede tener sentido asegurar con antelación el suministro de los componentes críticos si se detecta un riesgo claro de encarecimiento a corto plazo”, mientras que para desarrollos más incipientes advierte de los riesgos de adelantar compras de forma precipitada.
La visión de la cadena de suministro
Desde la cadena de suministro, el distribuidor Amara NZero ya ha advertido del impacto directo de la medida en los costes de compra. En su comunicado, la compañía señala que la eliminación del reembolso del IVA “supondrá un incremento de costes de entre un 10 % y un 15 % en módulos, inversores y baterías”.
Para la compañía, este nuevo escenario puede traducirse en “un aumento del coste de los equipos de origen chino”, una “posible presión sobre los márgenes en proyectos ya presupuestados” y la “necesidad de revisar previsiones de compra y contratos a medio plazo”.
















