El Gobierno chino ha confirmado la eliminación total del reembolso del IVA a la exportación de productos fotovoltaicos a partir del 1 de abril de 2026, así como una retirada progresiva de los incentivos fiscales aplicados a las baterías y sistemas de almacenamiento.
El Ministerio de Finanzas de la República Popular China y la Administración Tributaria Estatal han anunciado un nuevo ajuste en la política de devoluciones fiscales a la exportación que afectará de forma directa a la industria fotovoltaica y del almacenamiento energético.
Según el aviso conjunto, emitido el 9 de enero, las devoluciones del impuesto sobre el valor añadido (IVA) a la exportación de productos solares se eliminarán por completo a partir del 1 de abril de 2026. En el caso de las baterías, el reembolso se reducirá del 9 % al 6 % entre el 1 de abril y el 31 de diciembre de este mismo año y desaparecerá de manera definitiva el 1 de enero de 2027.
¿Qué productos se ven afectados?
Las listas oficiales publicadas por las autoridades chinas indican que la categoría fotovoltaica incluye obleas de silicio monocristalino, células solares sin montar y módulos fotovoltaicos acabados. Esto abarca prácticamente la totalidad de productos que en la actualidad conforman la cadena de suministro solar convencional.
En el caso del almacenamiento, la medida no se limita a las baterías de iones de litio y sus paquetes, sino que se extiende a otras tecnologías de almacenamiento, como las baterías de flujo redox de vanadio, así como a materiales clave, utilizados en la fabricación de baterías de litio, entre ellos diversos compuestos de litio, cobalto, níquel y manganeso.
El segundo ajuste fiscal en menos de dos años
Este movimiento supone el segundo ajuste relevante del régimen de devoluciones fiscales a la exportación aplicados a productos solares y de almacenamiento en los dos últimos años. En noviembre de 2024, China ya había reducido del 13 % al 9 % el reembolso aplicable a determinados equipos solares, baterías y otros productos industriales.
La eliminación del reembolso del IVA implica que los productos exportados desde China incorporarán ese impuesto a su coste de origen. En este sentido, actores de la cadena de suministro ya han señalado el impacto de esta medida en los costes de compra. Es el caso del distribuidor Amara NZero, desde donde advierten que “ese IVA pasará a formar parte del coste real del producto exportado, por lo que nos enfrentamos a un aumento del coste de compra en productos procedentes de China”.














