En esta entrevista con C de Comunicación, Raquel Carracedo, directora de formación de FEMEVAL, profundiza en las áreas formativas más demandadas, el perfil del alumnado o el papel de las asociaciones del sector en el impulso del proyecto, entre otras cuestiones.
Con una inversión que ronda los 12 millones de euros y una superficie de 5.100 metros cuadrados, LaMet, Mi escuela de talento nace para dar respuesta a la creciente demanda de profesionales cualificados en ámbitos fundamentales como la electricidad, las energías renovables, la electrificación, la nueva movilidad o la industria 4.0. Impulsado por la
Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (FEMEVAL) el nuevo macrocentro de cualificación profesional avanza en su desarrollo en Picanya (Comunitat Valenciana) para su puesta a punto para el curso 2027-2028. Su objetivo, según traslada a C de Comunicación Raquel Carracedo, directora de Formación de la federación, es claro: reforzar la formación práctica y duplicar la actual capacidad formativa de la organización, atendiendo así las necesidades presentes y futuras del tejido productivo.
La presión del mercado laboral es uno de los principales motores del proyecto. “Existe la necesidad de ampliar el número de acciones formativas ya que el sector lo demanda. Es es el motivo que nos ha impulsado a poner en marcha LaMet, Mi escuela de talento”, traslada Carracedo.
Durante esta entrevista subraya, además, que el proyecto nace en un contexto en el que solo en la Comunitat Valenciana se prevé la necesidad de 52.000 nuevos profesionales del sector metal en el próximo lustro. De este modo, el centro pretende convertirse en un polo de referencia para la cualificación, la recualificación y la incorporación de nuevo talento.
Pregunta. De las áreas formativas relacionadas con energía (electricidad, energías renovables, aerotermia, electrificación, baterías, nueva movilidad, ¿cuáles son las más demandadas?
Respuesta. Todas ellas son altamente demandadas. Distinguimos por una parte la Formación genérica en electricidad de BT. Respecto a esta formación tenemos dos tipologías de acciones formativas: formación de pocas horas de duración dirigida a aquellos profesionales que están en otros ámbitos no vinculados a la electricidad pero que quieren ampliar sus conocimientos y abrir posibilidades de negocio; y Formación Profesional principalmente de Grado C que permite la obtención de una cualificación profesional habilitante en el sector eléctrico.
Por otra parte, nos encontramos con lo relacionado con energías renovables y aerotermia que son formaciones muy demandadas por aquellas personas que ya están introducidas en el sector eléctrico pero que quieren ampliar o mejorar sus competencias profesionales.
Por último, la formación relativa a baterías y nueva movilidad, despierta un gran interés ya que se trata de áreas que requerirán a corto plazo una mayor cantidad de personas formadas para avanzar en el desarrollo y la implantación de una movilidad más sostenible y de almacenamiento de energía.
P. ¿Cuáles son los perfiles de los que se inscriben (instaladores BT/MT, proyectistas autoconsumo…)?
R. Tenemos un volumen muy elevado de instaladores en las formaciones vinculadas al área de electricidad. Aun así, hay formaciones específicas vinculadas al diseño de instalaciones donde se incorporan personas que trabajan en ingenierías, sobre todo aquellas formaciones vinculadas a la mejora de la eficiencia energética. Ante la falta de mano de obra que existe en el sector, y puesto que ofrecemos formación profesional de grado C subvencionada por LABORA (Servicio Valenciano de Empleo y Formación) para personas desempleadas, también contamos con estos perfiles que quieren incorporarse al mercado laboral ejerciendo esta profesión. Por tanto, el abanico de personas a las que nos dirigimos es muy amplio.
P. ¿Tienen cifras específicas que refuercen la necesidad formativa en energía/electrificación?
R. En FEMEVAL desarrollamos una intensa actividad formativa. En los últimos 30 años hemos formado a más de 100.000 personas y, sólo en 2025, incrementamos un 15 % el número de cursos impartidos y un 18 % el de alumnado participante. Concretamente, se ejecutaron 308 acciones formativas para 4.814 participantes (884 personas desempleadas y 3.930 empleadas) y 738 empresas y se impartieron 10.981 horas lectivas.

P. En este contexto, ¿cuál es el principal motivo que ha impulsado la puesta en marcha de LaMet, Mi escuela de talento?
R. A pesar de que las cifras son elevadas, existe la necesidad de ampliar el número de acciones formativas ya que el sector lo demanda. Este es el motivo que nos ha impulsado a poner en marcha LaMet, Mi escuela de talento, un nuevo centro para el desarrollo de talento, la cualificación profesional y el empleo que nos permitirá duplicar nuestra capacidad formativa actual.
Si a este dato le sumamos el hecho de que en la Comunidad Valenciana en los próximos cinco años se necesitarán 52.000 personas en el sector metal, aún refuerza más la necesidad de poner en marcha este nuevo centro para dar respuesta a las necesidades presentes y futuras, ya no sólo de nuestro sector, sino del conjunto del tejido productivo.
P. ¿Qué tipo de colaboración o apoyo encuentran por parte de la Asociación de Empresas de Instalaciones Eléctricas, Telecomunicaciones y Energías Renovables de Valencia (ASELEC)?
R. Desde el principio, ASELEC ha visto la necesidad de ampliar la capacidad formativa de FEMEVAl y se ha involucrado en hacer realidad un centro que contara con las últimas tecnologías y que recogiera las tendencias del sector de instalaciones eléctricas aplicándolas a la formación. Es socio del proyecto y una de las asociaciones empresariales que aporta más recursos económicos para su puesta en marcha.















