La nueva gama pertenece a la división NormaLit del grupo, especializada en iluminación técnica y arquitectónica. “Graphia combina precisión lumínica, diseño arquitectónico y criterios de sostenibilidad para proyectos exteriores exigentes”, indican desde la compañía.
NormaLit, división especializada en iluminación técnica y arquitectónica de Normagrup, ha presentado Graphia, una nueva línea de alumbrado exterior que refuerza la apuesta de la compañía de ofrecer soluciones de iluminación eficientes, duraderas y respetuosas con el entorno.
“Esta familia nace de nuestra visión de entender la luz como un lenguaje arquitectónico. Cada luminaria es una unidad mínima de expresión y juntas escriben un paisaje lumínico que acompaña y define el espacio exterior”, explica Raquel Quevedo, directora de Estrategia de Prescripción de Normagrup.
La nueva línea se compone de cinco familias: Monem, Grafo, Trama, Signe y Lexa, diseñadas para adaptarse a diferentes aplicaciones, al tiempo que mantienen un mismo lenguaje formal y una intención de integración arquitectónica.
Todas ellas han sido desarrolladas con materiales duraderos y acabados de altas prestaciones, preparados para resistir las condiciones climatológicas y ambientales más exigentes, incluso en entornos salinos, donde ofrecen una protección superior a 1.400 horas. “Gracias a las características del acabado NG-Protect, garantizamos una larga vida útil”, señalan.

Graphia: reparabilidad y eficiencia
Uno de los ejes fundamentales de Graphia es su compromiso medioambiental. La gama incorpora criterios de reparabilidad, alta eficiencia energética y distribuciones lumínicas optimizadas para cada aplicación, además de reducir el impacto de la iluminación exterior sobre el entorno nocturno.
De igual modo, la gama apuesta por el uso de temperaturas de color cálidas (3000K y 2700K) para contribuir a la creación de entornos más equilibrados, evocadores y respetuosos con el cielo nocturno, el paisaje y la biodiversidad.
Modelos como las balizas Trama y Signe, o el aplique Lexa, están alineados con los criterios Dark Sky, evitando la contaminación lumínica mediante la eliminación de la emisión de luz hacia el hemisferio superior.
En la arquitectura actual, la iluminación exterior ha dejado de ser un recurso exclusivamente funcional para convertirse en un elemento de diseño esencial dentro del proyecto arquitectónico y urbano. “Más allá de garantizar la visibilidad y la seguridad, la luz define recorridos, jerarquiza espacios, realza la materialidad de la arquitectura y construye la identidad nocturna de edificios y entornos urbanos”, defienden.
En un contexto marcado por la sostenibilidad, la eficiencia energética y la protección del entorno nocturno, arquitectos, paisajistas y otros profesionales demandan soluciones capaces de integrar la iluminación de forma respetuosa y duradera. La reducción de la contaminación lumínica, el uso responsable de la energía y la elección de sistemas reparables se han convertido en criterios fundamentales en el diseño de espacios exteriores.
“Y es en este tipo de escenarios donde propuestas como Graphia adquieren especial importancia, ya que aportan una respuesta alineada con las necesidades actuales del sector. Una iluminación exterior que acompaña a la arquitectura, dialoga con el entorno y contribuye a crear espacios nocturnos más equilibrados, eficientes y responsables”, finalizan.














