"Oculta, protege y organiza los cables desde el suelo con un montaje flexible y un resultado visual limpio", aseguran.
Unex presenta la Caja de suelo 52, una solución pensada para integrar el cableado desde el suelo de forma discreta y segura, anticipando ampliaciones y adaptándose a la evolución del espacio. “El concepto es sencillo: alimentar puestos de trabajo o reservar la capacidad para el futuro sin interferir en la superficie ni en la movilidad de las personas”, aseguran desde la compañía.
Tal y como explican, uno de los retos más habituales en proyectos de arquitectura interior y en la instalación eléctrica de espacios abiertos es cómo llevar energía y datos al punto exacto de uso sin afectar a la estética ni a la distribución del espacio.
“En zonas diáfanas, oficinas abiertas o áreas donde el mobiliario cambia con frecuencia, se requieren soluciones que permitan crecer, reconfigurar y adaptar el espacio sin recurrir a instalaciones visibles o provisionales que resten comodidad e incrementen riesgos”, subrayan. Este es el contexto en el que aparece la Caja de suelo 52.
Caja de suelo 52 de Unex, características
Al estar fabricada en material aislante, la Caja de suelo 52 Unex no requiere puesta a tierra, aportando seguridad y facilitando la instalación. Una de sus principales características es su tapa estanca, que protege las conexiones frente al agua, lo que hace que el sistema sea apto para suelos donde se realizan limpiezas con tratamientos húmedos. También incorpora un tabique interno que separa los diferentes servicios, lo que contribuye a una distribución clara entre cables de energía y datos.
Por otro lado, “la presencia final es prácticamente invisible gracias a las opciones pavimentables o de acero inoxidable, que hacen que la caja se funda con el acabado del suelo“, subrayan. Asimismo, la integración con otras soluciones de Unex -como el Sistema de alimentación de mobiliario 51 o las Torretas 50- “facilita la conexión al puesto de trabajo manteniendo el orden y evitando que el cableado quede expuesto”, completan.
Además, cuenta con una altura de base de 160 mm, lo que permite cortar la caja al nivel que requiera el pavimento acabado. Es compatible con pavimentos de mínimo 40 mm de espesor y se entrega con tapa de protección para conservar su integridad hasta el momento final de la obra. También permite alimentar a través de canalizaciones de instalación de dimensiones 30 × 60, 40 × 60 y 40 × 90 mm o a través de tubo de hasta 40 mm de diámetro.
Pensada para quien diseña, instala y distribuye
“Cada perfil profesional encuentra un valor distinto en la Caja de Suelo 52, pero todos coinciden en un aspecto esencial: aporta fiabilidad y orden en la instalación”, trasladan desde Unex.
Para arquitectos y proyectistas, este producto ofrece libertad auténtica. Permite planificar dónde deben estar la energía y los datos sin alterar la estética del pavimento. El sistema queda integrado en el suelo y respeta la continuidad visual del espacio, mientras que la variedad de tapas permite adaptar el acabado al carácter del edificio y al grado de discreción requerido.
Los instaladores, resaltan la facilidad de ejecución. No necesita puesta a tierra ni nivelación previa y puede recortarse una vez colocado el pavimento, lo que agiliza la obra y facilita los ajustes propios de cada proyecto. La separación interna entre servicios mantiene independientes las líneas eléctricas y de comunicación y aporta claridad a la instalación.
Con respecto a los distribuidores, estos opinan se trata de una solución transversal que encaja en proyectos corporativos, espacios de trabajo, rehabilitaciones y entornos donde se valora la adaptabilidad. “Su disponibilidad estable dentro del catálogo de Unex facilita la gestión del stock y refuerza la relación con el instalador y el prescriptor“, agregan desde la firma.
Además de los profesionales, desde Unex indica que “para el usuario final, disponer de puntos de acceso desde el suelo significa poder reorganizar o ampliar el espacio sin afectar al pavimento y sin recurrir a soluciones visibles o temporales”. Además, la instalación acompaña la evolución del entorno y conserva el orden en su uso diario.
“La Caja de Suelo 52 aporta una solución coherente para integrar energía y datos sin interferir en la percepción del espacio y sin añadir complejidad a la obra. Una pieza que facilita el trabajo de todos los actores implicados y que mantiene la continuidad estética y funcional del proyecto”, insisten para finalizar.
















