Desde UNEF, FENIE, APIEM y Solarez Energy explican a este medio que el país cuenta con un amplio tejido de empresas instaladoras preparadas para dar una correcta cobertura a este tipo de instalaciones.
El auge del autoconsumo atrajo al sector a plataformas comerciales o especulativas que, al producirse una bajada en la demanda, están desapareciendo progresivamente. Sin embargo, este panorama no implica que dichas instalaciones se encuentren “desamparadas” o que su servicio técnico haya quedado “huérfano”, ya que existen empresas instaladoras habilitadas para encargarse de su correcto mantenimiento, ampliación o gestión de incidencias.
Tal y como apuntan desde la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), 36.330 nuevos hogares instalaron autoconsumo el pasado año, que se tradujeron en 229 MW. Estos se sumaron a los 679 MW de autoconsumo industrial, los 176 MW de autoconsumo comercial y los 55 MW de autoconsumo aislado.
En 2025, por lo tanto, se instalaron 1139 MW nuevos de autoconsumo, elevando la potencia total acumulada hasta los 9,3 GW en España. Sobre este punto, cabe matizar que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) establece un objetivo específico de despliegue de autoconsumo, que se sitúa en 19 GW instalados en 2030 para cubrir el 11 % de la demanda.
“Las soluciones de autoconsumo han aumentado año a año, aunque el ritmo se ha ralentizado a partir de 2022. Entre los factores que justifican esta desaceleración, destacan el fin de las ayudas vinculadas a los fondos Next Generation o la reducción de la percepción de altos precios de la electricidad derivados de la guerra de Ucrania“, argumentan.
Mantenimiento de las instalaciones de autoconsumo
Dentro de este engranaje, un elemento vital a la hora de preservar la seguridad y un óptimo funcionamiento es el mantenimiento proactivo. Pese a los relatos negativos o las falsas creencias, cualquier titular de una instalación de autoconsumo puede apoyarse en una empresa instaladora eléctrica para aclarar sus dudas o contratar una adecuada asistencia posventa.
A nivel de rentabilidad, la acumulación de suciedad, la aparición de microrroturas invisibles al ojo humano o las desconfiguraciones en el inversor provocan caídas drásticas en la producción de energía. Un servicio técnico de calidad monitoriza el panel, previene las averías y asegura que la instalación opere siempre al máximo rendimiento.
“La vía más segura pasa por contactar con una empresa instaladora autorizada en baja tensión, debido a su amplio conocimiento y experiencia. Después de la ejecución de los trabajos, el titular debe solicitar el Certificado de la Instalación Eléctrica (CIE) correspondiente, que le otorgará la garantía de que se ha ejecutado acorde a la reglamentación técnica y por una compañía habilitada”, exponen fuentes de FENIE.
En esta línea, Manuel Cabrera, director técnico de APIEM, perfila tres pilares fundamentales que salvaguardan la inversión a largo plazo:
- Acreditación oficial. Encontrar empresas instaladoras habilitadas en baja tensión y con una trayectoria demostrable en el sector eléctrico antes de la “burbuja solar”.
- Instaladores en plantilla frente a la subcontratación masiva. Algunas plataformas de venta por internet o grandes comercializadoras externalizan la instalación “al mejor postor”. Las empresas con personal técnico propio se responsabilizan de la calidad de los materiales y de la ejecución de la obra, evitando que el cliente se vea atrapado en un cruce de acusaciones si algo falla.
- Servicio posventa de proximidad. El titular tiene que desconfiar de los presupuestos anormalmente bajos y valorar el trato directo. Un buen instalador local dejará por escrito y de forma transparente las garantías de ejecución, ayudará a tramitar la legalización de la planta en industria (para poder cobrar los excedentes) y responderá a cualquier incidencia técnica.
Información sobre marcas y equipos
En última instancia, Diego Suárez, CEO y fundador de Solarez Energy -empresa especializada en energía solar-, recomienda investigar a fondo la compañía antes de su contratación y buscar el respaldo de un profesional con buena reputación en el mercado para realizar el seguimiento y mantenimiento de las instalaciones.
“A los clientes les diría que se fijen en la garantía de los paneles y en su tamaño, no solo en su potencia. Muchos optan por el bajo voltaje, pero, si es más barato, es por algo. Lo ideal es priorizar una batería de una marca consolidada que cuente con sistemas de seguridad integrados“, finaliza.















