UNEF presentó a los medios su Informe Anual ‘La energía fotovoltaica, motor de industrialización’ en un acto en el que se reclamó acelerar la electrificación y el despliegue del almacenamiento para sostener el crecimiento del sector.
2024 fue un año de consolidación para la fotovoltaica española, aunque con señales de desaceleración y advertencias sobre retos estructurales. Así se desprende del Informe Anual 2025 ‘La energía fotovoltaica, motor de industrialización’ presentado este 7 de octubre por la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha.
El evento, al que C de Comunicación asistió, contó con las intervenciones de José Donoso, director general de la asociación, María Ángeles Tobarra, investigadora de la universidad mencionada, Héctor de Lama, director técnico de UNEF, y Martín Behar, director de estudios, regulación y medioambiente de la organización, quienes ofrecieron una radiografía completa del presente y futuro del sector.
España mantiene su liderazgo con más de 7,2 GW instalados
El año pasado, España añadió 7.221 MW de nueva potencia fotovoltaica, alcanzando un total acumulado de 40.294 MW. Con esto, el país se mantiene entre los diez principales mercados mundiales y como segundo mercado europeo, por detrás de Alemania. De esa cifra, 6.039 MW correspondieron a plantas en suelo, mientras que el autoconsumo registró 1.182 MW nuevos, un descenso del 31 % con respecto a 2023. En el caso de este último, el total acumulado se eleva a 8.137 MW.
“Aunque 2024 fue un año fuerte en potencia instalada, los números esconden una realidad compleja de cara a 2026”, advirtió José Donoso, quien recordó que el autoconsumo sigue lejos del objetivo del PNIEC de 19 GW para 2030.
Crecimiento moderado de las comunidades energéticas
El documento confirma que la ralentización del autoconsumo se debe al fin del ciclo de expansión acelerada, la normalización de precios eléctricos y el encarecimiento de la financiación. A pesar de estos factores, el autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas experimentaron un crecimiento: en 2024 se identificaron 659 nuevos proyectos activos, frente a unos 500 del año anterior.
Donoso subrayó que estas figuras “son clave para democratizar la energía y la participación ciudadana, pero necesitan un marco normativo nacional propio y estable”, en línea con las propuestas presentadas por UNEF al Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y las comunidades autónomas.
15.317 millones de euros y más de 146.000 empleos
Según el análisis macroeconómico aportado por la Universidad de Castilla-La Mancha, el sector fotovoltaico tuvo en 2024 una huella económica total de 15.317 millones de euros, sumando el impacto directo, indirecto e inducido dentro y fuera de la economía nacional. La aportación directa al PIB nacional fue de 4.596 millones, mientras que la aportación total (interna y externa) equivale a casi el 0,7 % del PIB español.
Con respecto al empleo, el sector generó 146.764 puestos de trabajo, de los cuales 35.105 fueron directos y más de 75.000 indirectos. Además, María Ángeles Tobarra destacó que “la industria fotovoltaica no solo crea empleo en las plantas y las ingenierías, sino en toda la cadena de suministro y en el tejido empresarial que se beneficia del gasto de sus trabajadores”.

3.400 millones de euros exportados en 2024
Según se desprende del informe, España mantuvo una sólida capacidad exportadora en segmentos como inversores, seguidores solares y estructuras, con 3.400 millones de euros exportados en 2024, aunque con un descenso del 5,7 % con respecto al año anterior.
Además, la industria fotovoltaica nacional destinó 521 millones de euros a I+D+i, el 3,78 % de sus ingresos, más del doble de la media de las empresas españolas (1,61 %). “Estos datos muestran el efecto tractor del sector sobre la economía y la industria nacional”, apuntó José Donoso.
Precios negativos, vertidos y electrificación estancada, principales retos
Tanto el documento como las diferentes intervenciones coincidieron en alertar sobre la acumulación de horas cero y vertidos en el sistema eléctrico. Solo hasta septiembre de 2025, se han registrado 693 horas cero, igualando ya las cifras del año anterior. Para José Donoso, “este fenómeno, unido a precios capturados bajos e inestables, amenaza la viabilidad de los proyectos y exige una reforma urgente del mercado eléctrico”.
Por su parte, la electrificación de la demanda fue otro de los ejes centrales del encuentro. Aunque España ha logrado que el 60 % de su mix eléctrico provenga de renovables, la participación de las energías limpias en el consumo final apenas ha variado en cinco años. “Sin electrificación no habrá transición energética completa, y sin fotovoltaica no habrá energía barata”, remarcó el director general de UNEF.
Almacenamiento, subastas y regulación pendiente
A pesar de que el interés y los proyectos de almacenamiento se han incrementado, este se perfila como la gran asignatura pendiente del sector según UNEF. España cuenta con 2.205 MWh de capacidad detrás del contador acumulada desde 2022, aunque el ritmo cayó un 34 % en 2024. Además, existen más de 9,5 GW con permisos de acceso, pero el desarrollo sigue frenado por barreras administrativas y la falta de un marco normativo claro.
“Ya no entendemos una planta fotovoltaica sin almacenamiento”, sostuvo Donoso, quien reclamó cambios regulatorios para otorgar personalidad jurídica a las instalaciones híbridas y simplificar los trámites ambientales. Asimismo, el directivo instó a relanzar las subastas renovables y reactivar los contratos bilaterales (PPAs) como mecanismo de financiación, “integrando el almacenamiento para dar estabilidad a los precios y certidumbre a los inversores”.
Aceptación social y vertebración del territorio
Durante la jornada, uno de los mensajes más insistentes fue la defensa del papel de la fotovoltaica en la España rural. José Donoso recordó que los proyectos solares generan empleo, repoblación y aumento de ingresos municipales y denunció las moratorias y trabas políticas en regiones como La Rioja o Asturias.
“Nos preocupa que la opinión pública se contamine con bulos y demagogia, la fotovoltaica no es un problema para el mundo rural, es parte de su solución”, defendió. También recordó que el sello de excelencia en sostenibilidad de UNEF, con 61 plantas certificadas, y los estudios de biodiversidad presentados por la asociación, entre otros, muestran que la mayoría de las plantas mantienen o mejoran las condiciones del entorno rural.
“El futuro del sector depende de que actuemos ya”
Según los datos, el sector cerrará 2025 con una base sólida (con más de 40 GW instalados y una industria cada vez más profesionalizada). No obstante, la mirada está ya puesta en 2026, año en que se definirán los resultados de las reformas regulatorias pendientes. “El futuro del sector y la oportunidad industrial que representa para España dependen de que actuemos ya”, concluyó Donoso.















