La compañía eléctrica presentó una demanda en febrero de 2024 al considerar que las campañas de Repsol constituían una infracción de la Ley de la Competencia Desleal.
El Juzgado de lo Mercantil de Santander ha desestimado íntegramente la demanda interpuesta por Iberdrola contra Repsol por supuesta publicidad engañosa, competencia desleal y greenwashing. Este término anglosajón se refiere a aquellas estrategias que emplean determinadas empresas para presentarse, a ellas y sus productos, como entidades respetuosas con el medio ambiente sin serlo.
Por consiguiente, se han desaprobado todas las reclamaciones de la compañía eléctrica respecto a 15 contenidos y mensajes de la web corporativa de Repsol, así como a tres campañas publicitarias del grupo energético.
Iberdrola vs. Repsol: cronología de la demanda
El caso se remonta a febrero de 2024, cuando Iberdrola interpuso la demanda al amparo de la Ley de Competencia Desleal, basándose en los artículos de actos de engaño (art. 5), omisiones engañosas (art. 7) y publicidad ilícita (art. 18), en el marco de las campañas de publicidad y comunicaciones corporativas de Repsol.
En la acusación, la eléctrica culpaba a Repsol de promocionar iniciativas sostenibles, “pese a que su oferta multiproducto fomentaba el uso de carburantes”, así como de centrarse en la sostenibilidad, “aun cuando constituía un elemento menor de sus actividades”.
Como resultado, Iberdrola y Repsol se vieron las caras el pasado 21 de noviembre en el Juzgado de lo Mercantil de Santander, ciudad donde la filial de comercialización de energía del grupo energético tiene su sede social.
Primeras reacciones de Repsol
Desde Repsol, argumentan que la desestimación de la demanda “demuestra la realidad de su compromiso con la sostenibilidad y los avances hacia una transición energética socialmente justa y basada en la neutralidad tecnológica“. Además, continúan, “acredita el afán de la compañía por comunicar de forma veraz y transparente”.
Por el contrario, subrayan que la sentencia pone al descubierto “la estrategia de Iberdrola de descontextualizar los mensajes y campañas publicitarias de Repsol para desacreditar al grupo y limitar la competencia en el mercado eléctrico“.
Y finalizan: “Lamentamos que Iberdrola haya acudido a los tribunales con argumentos infundados. Le invitamos a acostumbrarse a competir en un mercado abierto en beneficio de los consumidores”.
















