Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Empleo, explicó las principales claves de la última reunión con patronal y sindicatos para la reducción de la jornada laboral. Volverán a darse cita el próximo 29 de julio.
Las negociaciones para la reducción de la jornada laboral a 37’5 horas continúan abiertas después de la última reunión del miércoles 17 de julio. Tras ella, el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, desveló algunas novedades en busca de un equilibrio entre todas las partes.
A los representantes de CEOE, Cepyme, CCOO y UGT trasladó la intención de ofrecer a las empresas algo más de margen para incorporar esta medida, entre otras claves. “No hay ninguna objeción severa que impida que las cuatro partes se sumen al acuerdo”, aseguró a los medios de comunicación al culmen de una negociación que continuará el próximo 29 de julio.
Las tres claves de la última reunión para la reducción de la jornada laboral
Los tres elementos que destacó Pérez Rey son la posibilidad de adaptar la incorporación de las empresas a las 37’5 horas semanales, mecanismos que permitan cierta flexibilidad en el uso del tiempo de trabajo en algunos sectores y la incorporación del derecho a la desconexión digital.
Adaptación de las empresas
El Ministerio está dispuesto a ofrecer más tiempo a las empresas para que puedan incorporar la nueva jornada de 37’5 horas. En ese sentido, Pérez Rey aseguró que estudiarán “la posibilidad de adaptación e incorporación paulatina de las empresas a las 37’5” a través de unos plazos flexibles.
Ahora, se estima la idea de que ese objetivo se consiga durante todo el año 2025 y no desde el 1 de enero. Alguna de las vías que se trabajan para ello son la incorporación de días de vacaciones o permisos adicionales. No obstante, aún no se han hecho concreciones sobre los plazos, tema que se discutirá en la próxima reunión.
Flexibilidad: distribución irregular de la jornada laboral
También el próximo 29 de julio se debatirá sobre otro tema que fue clave en la reunión de este miércoles: la distribución irregular de la jornada anual.
Desde el Gobierno acceden a la petición del CEOE de mantener el 10 % fijado actualmente sobre la jornada vigente en el momento en el que entre en vigor la nueva normativa.
Con una visión más aperturista y flexible al respecto, Pérez Rey mostró su intención de tratar estos “mecanismos que permitan cierta flexibilidad en el uso del tiempo de trabajo” en sectores como la agricultura o la hostelería.
No obstante, advirtió: “No será una reducción fake. No se trata de trabajar en concepto de horas extraordinarias lo que antes eran ordinarias”. En este sentido, Fernando Luján (el vicesecretario general de política sindical de UGT) indicó que las organizaciones sindicales se han abierto a la posibilidad de flexibilizar la distribución “si facilita que la patronal se incorpore al acuerdo” y conocedores de que esta “no supone un aumento de horas extraordinarias.
Desconexión digital
La tercera clave tratada durante la conversación del miércoles es la de la desconexión digital, un derecho que debería estar ya garantizado (por la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos y Garantías de los Derechos Digitales).
La realidad es, según el Ministerio de Trabajo, que esta ley no se está respetando: “El derecho a la desconexión digital ya está en el ordenamiento laboral, pero hay que profundizar, porque buena parte de los contactos hoy en día se producen a través de dispositivos digitales y el teletrabajo se ha generalizado”, indicó Pérez Rey.
“No vale de nada reducirle la jornada a alguien que va a ser atosigado con llamadas y mensajes nada mas salir por la puerta de su oficina o de su fábrica”, completó.
Optimismo tras la reunión
Para la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aún “hay margen para el acuerdo”. “Fue una reunión muy larga y constructiva, avanzamos en la negociación. A los sindicatos y a las patronales les toca tomar decisiones”, subrayó a los medios.
Los sindicatos, por su parte, consideran que debe avanzarse en medidas concretas: “Que tengamos una nueva reunión es una buena noticia. La mesa sigue funcionando, pero no es menos cierto que estamos en bucle. A estas alturas, después de varias reuniones, todavía no tenemos una posición ni una propuesta concreta, ni tampoco hemos avanzado demasiado”, señaló la secretaria confederal de acción sindical de CCOO, Mari Cruz Vicente.
“Si el lunes 29 no hay un avance importante en el proceso de negociación, seguiremos en la mesa, pero también movilizándonos en la calle y en las empresas, para que esta medida tenga su efectividad”, advirtió.
Desde UGT, Fernando Lujan señaló: “Nos vamos a hacer eco de cuál es la demanda de la sociedad española”. No obstante, confía en que esa movilización no sea necesaria y que “se avance en la obtención de un acuerdo” el próximo 29 de julio.
















