Nexans ha
desarrollado una gama de cables
temporales, realizados a medida y de conexión rápida, que están destinados
para uso temporal en la red de alta
tensión: por ejemplo, durante los trabajos de reparación de líneas aéreas o
en las estaciones transformadoras durante los trabajos de conversión de redes.
Los cables temporales se componen de conductores multihilos
de cobre de 150 y 300 milímetros cuadrados de sección. Su estructura es similar
a la de los cables de alta tensión, pero la alta pureza de su aislamiento
permite reducir su espesor, lo que lo convierte en un cable compacto con
reducido diámetro externo y peso.
Los cables temporales son suministrados con terminaciones flexibles de caucho de silicona,
prefabricadas y probadas, que facilitan su uso en cualquier posición, siendo fáciles
de manejar en las obras de construcción y rápidos de conectar.
Los cables están disponibles en 110, 132, 150 o 230 kV y se
producen en longitudes de 50 a 500 metros. Pueden transportar una corriente de
hasta 750 A y pueden conectarse en paralelo para duplicar la capacidad. Se
entregan en bobinas resistentes de uno a tres compartimentos, lo que asegura el
desenrollado y enrollado de los cables, protegiendo las terminaciones
prefabricadas y facilitando el transporte.
Estos cables son apropiados para un suministro temporal de
energía durante los trabajos de
conversión previstos en los centros de transformación o como una alternativa
a la instalación temporal de líneas aéreas. También pueden utilizarse de
inmediato en casos de urgencia o interrupciones de línea (por ejemplo, debidos
a tormentas). Durante un corte del suministro eléctrico, los cables temporales
permiten restablecer el suministro en pocas horas, una vez los cables están
sobre el sitio.
















