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El aburrimiento, herramienta para la creatividad

Por Tomás Simón

No os parece que vivimos en un mundo en el que estamos inundados de información, que estamos enganchados al móvil, al correo electrónico, a las redes sociales, a la radio y televisión y a los mensajes subliminales de la publicidad, entre otros muchos. Por eso, en estos tiempos necesitamos saber aburrirnos y utilizar el aburrimiento como mecanismo de protección para desengancharnos de tanta información y ruido que nos rodea de manera permanente.

En mi opinión, creo que debemos, de vez en cuando, concedernos períodos de tiempo alejados de la constante estimulación, para poder enriquecer un poco nuestras vidas. Aburrirnos en definitiva. Además, tiene efectos muy positivos, como por ejemplo que despierta la creatividad, de tal modo que cuando dejamos vagar la mente nos ayuda a llegar a nuevas ideas en el ambiente profesional.

La creatividad precisa de dosis de aburrimiento

El aburrimiento es la excusa perfecta para tomarnos un respiro y poner distancia de determinado tipo de tareas y personas que nos agobian.

El aburrimiento es positivo para la creatividad
El aburrimiento lleva a la persona a buscar retos y llegar a nuevas ideas.

Los expertos utilizan la lógica de que cuando una persona se aburre es porque necesita desafíos, de modo que busca en qué entretenerse. Y esa distracción nos lleva fácilmente a la felicidad. Es lo que les ocurre a los niños. Del mismo modo, hablan los expertos, que es beneficioso para el crecimiento personal.

El filósofo Nietzsche dijo que “los individuos creativos necesitan una gran cantidad de aburrimiento, si quieren tener éxito en el trabajo”. Y fue el investigador Willard Gaylin quien hablaba de que “el aburrimiento nos alerta de que no todo está bien y que se debe hacer algo al respecto”. En definitiva, el aburrimiento es un catalizador para la acción, es una fuerza energizante a la que se llega, también, a través de la introspección y la autorreflexión.

Hay que saber aburrirse

Además, en mi caso, que me encuentro en estos momentos en esta fase, estoy aprovechando para “fijarme en los detalles”, “interesarme por todo lo que me rodea”, “aprender algo”, “adquirir una afición”, “volver a la naturaleza” y “pensar en hacer de otra manera las tareas que no nos gustan”.

“Una generación que no soporta el aburrimiento, será una generación de escaso valor”, afirmó Bertrand Russell. En este sentido, ni que decir tiene que el aburrimiento debemos practicarlo de forma ocasional y que no se convierta en una rutina, pues prolongarlo puede llevarnos a una situación de molestia e inactividad.

¡¡Que seáis buenos!!

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Paco
Paco
07/02/2019 15:55

Bonita reflexión amigo. Ahora hay que encontrar el momento de aburrirse y sacarle partido. Empezaremos a trabajarlo. Un abrazo

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