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Erupción del volcán de La Palma. Fuente: Instituto Volcanológico de Canarias.
Erupción del volcán de La Palma. Fuente: Instituto Volcanológico de Canarias.

Erupción de La Palma: El daño del volcán, más allá de la lava

“El trabajo se ha paralizado en el Valle de Aridane”. Conversamos con Santiago Crespo, empleado de Instalaciones Eléctricas Onice, cuyo almacén se sitúa a 3 kilómetros del volcán, y con Vicente Rodríguez, directivo de Asinelte, para que nos describan lo que han vivido en las últimas cinco semanas.

El 21 de septiembre, dos días después de que entrase en erupción el volcán de Cumbre Vieja, hablamos con Santiago Castro, un trabajador de Instalaciones Eléctricas Onice cuyo almacén se sitúa a poco más de 3 kilómetros de la boca principal. Hoy, apenas 35 días después, volvemos a charlar con él. Además, sumamos a la conversación a Vicente Rodríguez, directivo de Asinelte, para que, entre ambos, nos describan con palabras lo que están viviendo en las últimas semanas.

Un valle paralizado

En el Valle de Aridane, sobre el terreno, se encuentra Santiago. Tranquilo, preocupado, eso sí, y quizá con un toque de resignación. Pero también esperanzado. Por suerte, el almacén en el que trabaja ha quedado al margen de las lenguas de fuego: "La lava no ha afectado a nuestras instalaciones", nos cuenta. "Sí que se han producido algunos desalojos puntuales en el barrio por el tema de los gases, pero no porque pudiera llegar alguna de las coladas", afirma.

En nuestras retinas han quedado grabadas ya imágenes de la lava destruyendo Todoque y parte de La Laguna. 1.800 viviendas han desaparecido, más de 800 hectáreas de oscuridad. Sin embargo, la destrucción del magma va más allá de los terrenos que ha sepultado. "El flujo de trabajo que tenemos es muy pequeño; apenas estamos haciendo lo que estaba contratado antes de la erupción", señala Santiago.

Vicente Rodríguez nos aporta una visión más amplia, desde el punto de vista del colectivo. Como directivo de la asociación de instaladores de la provincia de Tenerife, nos explica que 7-8 empresas instaladoras de la zona se están viendo muy afectadas, aunque reconoce que se pueden distinguir dos perfiles en estas primeras semanas.

"Hay algunos, que trabajan para Endesa, que han tenido sobrecarga de trabajo, pues han tenido que aislar estaciones transformadoras, desarmar conexiones... Pero, en general, en el Valle de Aridane se ha paralizado el trabajo", nos cuenta. "Las empresas eléctricas han notado el impacto porque la inversión se ha retrotraído en toda la isla", subraya, en la misma línea que Santiago.

El problema del transporte

Nos cuenta Santiago que en la zona de El Paso hay un descampado y unos aparcamientos donde Endesa ha instalado grupos electrógenos para minimizar riesgos de suministro. A pesar de ello, "hemos sufrido algún corte, el viernes, por ejemplo, pero es cuestión de minutos", señala. Lo relativiza, porque no es el único problema derivado de la lava. Las comunicaciones por carretera también se han visto muy afectadas.

El almacén de Instalaciones Eléctricas Onice se encuentra en la carretera de San Nicolás, tres kilómetros al noroeste del volcán. El magma ha arrasado las vías que comunican esa zona con el sur de la isla: "De la única manera que podemos acceder al sur es cruzando la cumbre y la isla de oeste a este. Antes tardábamos en llegar al sur 20 minutos, ahora, hora y media", recalca.

"El tema de los proveedores y el traslado de mercancías se ha complicado mucho, porque el abastecimiento se está centrando en elementos de primera necesidad como alimentos y combustibles", agrega Vicente Rodríguez. El directivo de Asinelte reconoce, a su vez, que se ha multiplicado el número de empleados en ERTE en la zona y se han producido cierres temporales en algunas empresas.

Líneas de ayuda

"Por suerte, no soy de las personas más damnificadas, pero miras el paisaje y el Valle de Aridane ha dado un vuelco radical. Tenemos la esperanza de que pare, porque hasta entonces no vamos a arrancar. Estamos deseando que esto termine y ver de qué manera retomamos la actividad", nos explica Santiago Castro.

"Estamos expectantes a ver qué ocurre con las ayudas que se han anunciado, de momento todo son buenos propósitos y buenas ideas", afirma Vicente Rodríguez. "El problema que nos inquieta a todos es: cuando pare el volcán, ¿cómo se va a organizar la recuperación?", reflexiona el representante de Asinelte.

Precisamente, la Asociación Empresarial de Instalaciones Eléctricas y Telecomunicaciones de Santa Cruz de Tenerife ha donado 3.000 euros a Cruz Roja La Palma. Por su parte, Femete (la Federación Provincial de Empresas del Metal, en la que se integra Asinelte), ha abierto diferentes vías para canalizar las donaciones: a través de Bizum, código 03165, o a través de trasferencia en el número de cuenta ES90 2100 6617 8222 0097 4717. Si quieren colaborar, para más información pueden visitar la web de Femete.

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