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Según un informe de Pere Barchfield, director de estudios de la PMcM

La Ley contra la morosidad tiene poca efectividad en la realidad empresarial

Los principales afectados por la morosidad son pymes, microempresas y autónomos, a los que los altos índices de impagos suponen importantes problemas de liquidez.

“¿Cómo pagamos hoy en día?” es el título del informe elaborado por Pere Brachfield, director del Centro de Estudios de Morosología de la EAE Business School y director de Estudios de la PMcM, que revela que la Ley 3/2004 de Lucha contra la Morosidad no ha conseguido frenar la problemática que implica las grandes tasas de impagos en el sector público y privado español, resultando de escasa efectividad en la realidad de las empresas. Además, los principales afectados por la morosidad son pymes, microempresas y autónomos, a los que los altos índices de morosidad suponen importantes problemas de liquidez.

Este documento, que trata sobre la aplicación real de la citada ley diez años después de su promulgación y en el que ha colaborado la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM), realiza un análisis de la legislación contra la morosidad en operaciones comerciales, y efectúa una comparativa de los principales indicadores de España frente a la Unión Europea. Asimismo, recoge la mayoría de las propuestas presentadas por la PMcM para implantar la legislación contra la morosidad.

España cuenta con un ratio de impagos sobre facturas vencidas que duplica la media europea: 5,7%, frente al 2,85%, que provoca elevadas pérdidas económicas a las empresas acreedoras. Además, el plazo medio de pago de las operaciones B2B ha aumentado hasta los 95 días, por lo que casi duplica la media europea, fijada en 47 días.

El informe del profesor Brachfield muestra que los principales motivos de riesgo de impago para el tejido empresarial son los elevados plazos de pago, que causan a las empresas altos costes de orden financiero para sostener su tesorería; el importe de las cuentas de clientes por cobrar en los balances de las empresas españolas, que es más del doble del de las de UE; o los costes financieros que deben afrontar las empresas españolas para financiar sus cuentas de clientes, una de las causas por las cuales las empresas españolas son menos competitivas en un mercado global, ya que por ejemplo triplican los costes respecto a las compañías del norte de Europa.

El 83% de las empresas españolas evita acudir a los tribunales para reclamar deudas debido a la lentitud de la justicia, mientras que el 60% opta por renunciar a parte de las cantidades adeudadas para así reducir la deuda adquirida. Además, el 70% de los empresarios se ha visto obligado a aceptar acuerdos comerciales con proveedores que les obligan a cobrar a plazos superiores a los 60 días, que marca la ley.

Comentarios (1)

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Lo que queda presente es que no podemos esperar a una reforma anti morosidad para evitar un problema que ha existido siempre y que en España alcanza mayores tasas que en cualquier otro país de la comunidad europea. Los departamentos administrativos y contables de las empresas tienen la plena responsabilidad, como otra competencia más, de fijar las políticas de cobro necesarias y adaptadas a cada cliente para minimizar al máximo el riesgo de impagos y de morosidad empresarial.

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