Desde 2021, la compañía especializada en la fabricación de material eléctrico y electrónico ha trabajado activamente en la medición y compensación de su huella de carbono.
La Fundación de Cambio Climático de Gipuzkoa, Naturklima, ha premiado a destacadas empresas y organizaciones por su compromiso en la medición y compensación de su huella de carbono a través del Fondo de Carbono Voluntario de Gipuzkoa. Entre las empresas reconocidas se encuentra Dinuy, especializada en el diseño y fabricación de dispositivos electrónicos para la eficiencia energética.
Desde su inicio en 2022, el Fondo ha logrado la adhesión de más de 65 entidades de diversos sectores, alcanzando la compensación de más de 30.000 toneladas de CO2. Estas acciones han permitido la ejecución de ocho proyectos de infraestructura verde y restauración ecológica en Gipuzkoa, como el refugio climático de Jausoro en Azkoitia o la restauración de servicios ecosistémicos en Arrasate.
Compromiso de Dinuy en la reducción de la huella de carbono
Desde 2021, Dinuy ha trabajado activamente en la medición y compensación de su huella de carbono mediante la implementación de medidas para mejorar la eficiencia energética en sus instalaciones y la optimización de sus procesos de producción.
Algunas acciones destacadas de la compañía son la instalación de una planta de autoconsumo con placas fotovoltaicas, la reducción del plástico, la introducción de cartón reciclable y reciclado en todos sus envases, o la contratación de la energía de suministro eléctrico desde fuentes 100 % renovables.
Gracias a este compromiso, la empresa ha logrado reducir de manera significativa sus emisiones de CO2, apostando por el uso de energías renovables y fomentando la movilidad sostenible entre sus empleados. De igual modo, ha participado en diversas iniciativas medioambientales, como la reforestación y la restauración de ecosistemas locales para contribuir a la compensación de su huella de carbono.
“Este reconocimiento refleja nuestro compromiso con la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático, colaborando con el desarrollo local y garantizando un futuro sostenible para las próximas generaciones. Porque nuestro planeta no tiene un plan B”, concluyen desde Dinuy.
















