"Una instalación deficiente, conexiones inadecuadas o configuraciones erróneas pueden derivar en riesgos eléctricos severos, incendios y una experiencia negativa para el usuario", explica Daniel Pérez, fundador de la compañía Green Plug Movilidad y Energía en una publicación en LinkedIn que recupera nuestra sección de fotoimpacto.
“Con el auge de los vehículos eléctricos, cada vez es más común ver puntos de carga instalados en los hogares. Sin embargo, es crucial asegurarse de que estas instalaciones cumplan con la normativa vigente para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento”, explica Daniel Pérez, fundador de la compañía Green Plug Movilidad y Energía.
A través de LinkedIn, comparte unas imágenes de una instalación deficiente para la carga de vehículos eléctricos, al no cumplir con la normativa electrotécnica ITC-BT52. Una situación que requirió una intervención urgente y que recupera nuestra sección de fotoimpacto. Se trata de un caso que ejemplifica no sólo la importancia de cumplir con las normativas vigentes, sino también de confiar en los profesionales cualificados. Esto ayudará a garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento.
¿Qué hacía que el punto de carga de vehículos eléctricos fuera deficiente?
Tal y como advertía Daniel, este tipo de instalaciones puede derivar en “graves problemas, desde fallos en la carga, hasta riesgos de incendio, entre otros”. Por ello, resolverla era una cuestión urgente. Entre las deficiencias detectadas, se encuentran las siguientes:
- Canalización inadecuada y sin la protección requerida.
- Uso de cableado incorrecto, sin garantizar la adecuada conexión a tierra.
- Bornes de conexión endebles que cedieron con el uso.
- Fallos en el balanceo dinámico de carga, lo que impedía el funcionamiento eficiente del punto de recarga.
Todo esto, provocaba que el vehículo sufriera constantes cortes de carga y que el sistema no fuera capaz de gestionar la potencia contratada de una manera óptima. “Una instalación deficiente, conexiones inadecuadas o configuraciones erróneas pueden derivar en riesgos eléctricos severos, incendios y una experiencia negativa para el usuario”, reitera Daniel.
¿Cómo se solucionaron los problemas?
Con respecto a las correcciones que fueron necesarias para solucionar el problema, Daniel Pérez nos traslada que intervinieron la instalación, sustituyendo los componentes defectuosos y adecuando el sistema conforme a la normativa.
Así, se actualizó la canalización a tubo PVC rígido LH, se implementó cableado libre de halógenos de 3*10mm² con su correspondiente toma de tierra y se efectuó un conexionado seguro con bornas de doble salida en el cuadro de contadores. No obstante, tras la reparación inicial se detectaron anomalías en el balanceo dinámico de carga, lo que obligó a sustituir el medidor de energía y el propio cargador.
Finalmente, tras una configuración adecuada y la puesta en marcha, el vehículo pudo comenzar a cargar con normalidad y de una forma segura, sin cortes ni fallos en la gestión de la potencia contratada.

Profesionales cualificados y cumplimiento de las normativas
Esta actuación es un recordatorio de la importancia de contar con una instalación correcta y certificada por profesionales cualificados. El caso “subraya la importancia de una instalación eléctrica ejecutada correctamente según normativa ITC-BT52 y la calidad de los componentes en la carga de vehículos eléctricos”, traslada Daniel Pérez.
La instalación de puntos de recarga no debe concebirse como un trámite menor, puesto que una mala ejecución puede comprometer la seguridad del usuario, la estabilidad de la red eléctrica del hogar o provocar accidentes graves. En definitiva, no basta con que la instalación funcione, sino que debe ser segura.










