Inicio / Noticias / Instaladores / Más allá de la seguridad: el contrato de mantenimiento para elevar la rentabilidad de las empresas instaladoras
Más allá de la seguridad: el contrato de mantenimiento para elevar la rentabilidad de las empresas instaladoras
De izq. a derecha: Diego Padín (moderador, FENIE); Iker Beraza (MINECO); Julio Rocafull (AGM Abogados); Paula Román (Feníe Energía) y Alberto Martínez (Sonepar España).

Más allá de la seguridad: el contrato de mantenimiento para elevar la rentabilidad de las empresas instaladoras

Por Lola SánchezResponsable de Contenidos del Área de Material Eléctrico
La seguridad se erige como el pilar sobre el que construir la transición energética de España. Bajo esta premisa se sustenta la modificación del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), que incorpora el contrato de mantenimiento obligatorio y otras novedades reseñables.

El contrato de mantenimiento obligatorio conforma una de las principales novedades que introduce la actualización del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT). Actualmente en fase de tramitación, su revisión responde a los avances derivados del proceso de electrificación y descarbonización que atraviesa el país en los últimos años.

Su implementación no solo mejorará los estándares de seguridad industrial y la salud de los trabajadores, sino que también supondrá una línea estratégica de negocio para las empresas instaladoras, aumentando, por consiguiente, su rentabilidad y competitividad.

Así quedó de manifiesto el pasado miércoles 27 de mayo en la jornada “Liderando la transición energética desde la instalación”. El evento, organizado por FENIE, contó con la participación del Ministerio de Industria y Turismo (MINTUR); el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO); el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa (MINECO); el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE); el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSTT); la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC); y representantes políticos de PSOE, PP, Vox, Podemos y Sumar.

En concreto, se ha determinado que las instalaciones que presentan un mayor nivel de riesgo deberán contar con un contrato de mantenimiento obligatorio de carácter anual.

Impacto directo del contrato de mantenimiento en el volumen de negocio

Durante la tercera mesa redonda “Impacto para las empresas instaladoras en los nuevos modelos de negocio”, la conversación ahondó en cómo pueden las compañías incrementar su valor a través de los contratos de mantenimiento obligatorio.

Mediante esta herramienta, los instaladores pasarán de mantener una relación ocasional a un trato recurrente con los clientes en el tiempo. Tal y como expuso Julio Rocafull, responsable del área de Derecho de los Negocios de AGM Abogados, las previsiones de tesorería dejarán de ser tan volátiles y, por consiguiente, la facturación se volverá más pronosticable y la organización más atractiva para inversores, financiadores y potenciales compradores a medio-largo plazo.

De igual modo, el contrato de mantenimiento contribuirá a anticipar las necesidades de los usuarios finales y de la propia empresa. Gracias al porcentaje de facturación por venta cruzada, las entidades podrán planificar sus existencias con suficiente antelación y, en líneas generales, obtendrán un conocimiento y posicionamiento aún más profundo del mercado.

Armonización de los contratos

No obstante, la incorporación del mantenimiento a la actividad laboral no solo implica adoptar ciertas capacidades técnicas, sino también cambios organizativos y jurídicos. Este contrato puede funcionar como una palanca de crecimiento, pero, si no está bien planteado y ejecutado, pasa a convertirse en una fuente de problemas.

Y es que los contratos de mantenimiento están muy afectados por la normativa de consumidores y usuarios, por lo que sus cláusulas tienen que ser lo más claras, transparentes y compresivas posibles para el usuario final. Sobre todo, resulta imprescindible que dichos documentos carezcan de cláusulas de salida desproporcionadas o que los clientes se encuentren con dificultades a la hora de darse de baja o prescindir de los mismos.

“En definitiva, tiene que quedar detallado cuál es el objeto del contrato y alinear, de manera muy clara, las expectativas de la empresa de mantenimiento y del consumidor, de forma que no haya contradicciones entre lo que la empresa ofrece y lo que el usuario espera que se le proporcione”, matiza Julio de AGM Abogados.

FENIE ya trabaja en la preparación de distintos modelos de contrato de mantenimiento que se presentarán al MINTUR y que serán concisos, competitivos y alineados con la regulación.

Conocimiento y digitalización

Con el propósito de sumarse al progreso del sector, los instaladores deben adquirir nuevas competencias técnicas, digitales, de comercialización y de asesoramiento. “Dentro de este proceso de transformación, la formación es vital para que las empresas y los trabajadores mantengan su liderazgo y empleabilidad”, argumentó Pablo Pastor, jefe de la Unidad de Desarrollo Sectorial de Fundae.

En esta línea, Paula Román, directora general de Feníe Energía, subrayó que la formación continua es esencial para adaptarse a los avances en producto, digitalización, procesos y normativa. “Este conocimiento constante refuerza la capacidad de los profesionales para garantizar soluciones y un servicio de calidad a un cliente cuyas necesidades evolucionan continuamente”, apuntó.

“Las empresas instaladoras son protagonistas de la transición energética porque cuentan con la confianza del cliente”.

Paula Román, directora general de Feníe Energía.

Respecto a la distribución profesional, Alberto Martínez, vicepresidente de Marketing y Desarrollo de Negocio de Sonepar España, señaló que, en el mercado actual, las empresas instaladoras compiten por tiempo, recursos y talento.

“Las compañías deben abordar procesos reales de digitalización junto a partners que les permitan liberar tiempo en su día a día para reclutar talento y buscar herramientas más eficientes. La respuesta radica en simplificar a través de la tecnología, aportar un valor añadido alineado con las expectativas del cliente final y ejecutar las estrategias de la mano de un personal cualificado”, declaró.

Aunque la aprobación definitiva de la actualización del REBT se prevé para finales de este año o principios de 2027, es evidente que el sector avanza con paso firme gracias a la cohesión de todos los actores implicados. En este nuevo escenario, la seguridad y el mantenimiento preventivo continuarán consolidándose como palancas propulsoras.

Notificar nuevos comentarios
Notificar
guest
2 Comentarios
Alfonso Viejo
Alfonso Viejo
29/05/2026 17:00

Estaría bien saber que instalaciones son las afectadas previamente por este mantenimiento obligatorio

Scroll al inicio