Así lo trasladan desde la Federación Nacional de Empresas de Instalaciones Eléctricas, Telecomunicaciones y Climatización de España (FENIE), que también prevé un incremento en la demanda de soluciones de recarga y de la bomba de calor.
Las empresas instaladoras, como el resto de agentes económicos, tienen como finalidad prestar un servicio de calidad a la sociedad y la industria, además de obtener un rendimiento de las diferentes iniciativas reglamentarias previstas.
Según señalan fuentes de la Federación Nacional de Empresas de Instalaciones Eléctricas, Telecomunicaciones y Climatización de España (FENIE), el sector debe seguir impulsando iniciativas orientadas a maximizar la productividad del colectivo para reforzar la competitividad de las compañías y favorecer un mayor reconocimiento social de los oficios.
“Sin perder de vista la compleja situación geopolítica actual, estimamos que el almacenamiento de energía eléctrica vivirá un despliegue más masivo este año, teniendo en cuenta la reducción progresiva de los precios de las baterías en los últimos dos ejercicios. Del mismo modo, el autoconsumo seguirá conformando un importante nicho de actividad”, indican.
Movilidad eléctrica y bomba de calor
En esta misma línea, se prevé que el aumento del parque de vehículos eléctricos impulse la demanda de soluciones de recarga de diversa índole, desde instalaciones de baja potencia para el ámbito residencial hasta soluciones de mayor potencia para edificios terciarios y red de carreteras, donde todavía existe una amplia capacidad de implementación.
Por último, la entidad considera que el mercado de la bomba de calor debería comenzar a experimentar un crecimiento significativo, sobre todo en las actuaciones de rehabilitación edificatoria. Esta tecnología resulta fundamental para lograr la descarbonización del parque de viviendas, ya que, en la actualidad, es el principal responsable de las emisiones de gases de efecto invernadero de nuestro país.
Normativa del sector de las instalaciones
En los últimos meses y años, las administraciones también han impulsado numerosas consultas públicas sobre borradores reglamentarios que tendrán un impacto directo en la labor cotidiana de las empresas instaladoras.
Entre los cambios legislativos más esperados en 2026, se encuentran el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), las adaptaciones regulatorias asociadas a la Circular 1/2024, la actualización del marco reglamentario del autoconsumo y el almacenamiento de energía eléctrica, la renovación del Código Técnico de la Edificación y del plan de renovación de edificios, o la publicación del V Convenio del Metal.
“Desde FENIE entendemos que el sector de las instalaciones desempeña un papel clave en la transición energética y medioambiental. Se trata de un ámbito con gran potencial como motor económico, capaz de generar empleo cualificado, estable y de calidad en todo el territorio, combinando especialización técnica con una demanda constante de servicios esenciales”, finalizan.














