Desde UNEF y APPA ponen en valor el papel de las renovables frente a la dependencia de los combustibles fósiles importados. En un contexto marcado por crisis recurrentes en los mercados energéticos internacionales, ambas entidades demandan coherencia y compromiso.
La guerra en Irán ha reavivado el debate sobre la dependencia energética de los países occidentales y la inestabilidad política derivada de la importación de gas y petróleo. Ante las crecientes tensiones en Oriente Medio, los expertos de la industria renovable defienden la necesidad de reforzar la seguridad en España a través de soluciones tecnológicas, autóctonas y descarbonizadas.
“El conflicto bélico en Irán nos recuerda, una vez más, la vulnerabilidad económica de nuestras sociedades ante los hidrocarburos, cuyo impacto afecta a la inflación, el poder adquisitivo de los ciudadanos y la continuidad de las empresas. No obstante, la buena noticia es que el mundo está evolucionando hacia una tecnoestrategia basada en renovables, que nos permite utilizar recursos como el sol o el aire para producir energía”, expone José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).
Además de contribuir a la independencia energética de cara al futuro, asegura que las energías renovables suponen una ventaja competitiva. “Nos encontramos ante una oportunidad histórica para reindustrializar nuestro país e impulsar nuestro desarrollo económico. La transición energética no es solo política climática, sino también política de defensa”, indica.
APPA reclama “cambios sustanciales” para blindar la seguridad energética
Por su parte, la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA Renovables) reclama “medidas inmediatas” para electrificar más demanda, reducir la fiscalidad sobre la electricidad, acelerar el almacenamiento y apostar, con mayor ambición, por biocarburantes y gases renovables. Y es que la seguridad energética ha dejado de ser un concepto abstracto para convertirse en una prioridad económica, industrial y social.
“La solución pasa por blindar nuestra seguridad energética con renovables, pero debemos dar pasos decididos en esa dirección y eliminar las barreras existentes. España no puede resignarse a gestionar una y otra vez crisis importadas, que sabemos que son y serán recurrentes”, argumenta José María González Moya, director general de APPA Renovables.
Para contribuir a la resiliencia energética, desde la entidad consideran imprescindible reducir la carga fiscal que soporta la electricidad, establecer señales normativas claras que incentiven la electrificación de la demanda térmica e industrial, así como agilizar la regulación que permita a las renovables participar activamente en la gestión del sistema, aportando flexibilidad, capacidad de respuesta y mayor integración con el almacenamiento.
“No tiene sentido reclamar seguridad y, al mismo tiempo, mantener barreras fiscales a la electricidad, avanzar con lentitud en el almacenamiento o renunciar al potencial del biogás, el biometano y los biocarburantes. La autonomía energética del país se refuerza con más renovables, no perpetuando y acentuando nuestra dependencia exterior”, concluye José María.
















