La asociación reclama al Gobierno y resto de grupos parlamentarios altura de miras al abordar el futuro energético. “La no convalidación pone en riesgo cientos de millones de euros de inversión y miles de empleos asociados al sector del autoconsumo”, indican.
La Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA Renovables) lamenta que el Gobierno y oposición hayan dejado caer en el Congreso de los Diputados el Real Decreto-ley 16/2025 y, con él, la bonificación fiscal en el IRPF y la libertad de amortización vinculadas a actuaciones de rehabilitación energética, electrificación y autoconsumo.
Los descuentos a los consumidores vulnerables del bono social eléctrico, cuya prórroga queda interrumpida, también se han perdido con el rechazo a la norma. La entidad critica que el “cálculo electoral” y el “frentismo político” haya vuelto a penalizar a ciudadanos y empresas, poniendo en riesgo cientos de millones de euros de inversión que se traducirían en mayor competitividad empresarial y miles de empleos asociados a estos proyectos.
“Esta decisión supone otra oportunidad perdida para avanzar en una transición energética que ya no es una opción, sino una necesidad económica y social”, defiende José María González Moya, director general de APPA Renovables.
La transición energética necesita estabilidad
En este sentido, la asociación denuncia que la falta de acuerdo entre fuerzas políticas traslade incertidumbre a un ámbito que requiere exactamente lo contrario: estabilidad y señales claras. Asimismo, considera que esta paralización del autoconsumo y la eficiencia energética favorece el actual statu quo en el que las energías fósiles, que deben ser importadas, suponen el 69 % de la energía primaria.
“Esta decisión de la Cámara Baja no penaliza al Gobierno o a la oposición; penaliza a los hogares españoles, que no pueden beneficiarse de los ahorros, y al tejido empresarial nacional, que no puede asumir inversiones que mejoran su competitividad”, matiza José María.
Y continúa: “El sector eléctrico ha vivido en pocos años los precios bajos de la pandemia, los precios disparados por la guerra de Ucrania, el cero energético del año pasado, etc. Hay suficiente incertidumbre como para que se añadan vaivenes políticos a la ecuación. Todo ello teniendo en cuenta que el autoconsumo se articula como un mecanismo de respuesta a la falta de capacidad de las redes del sistema eléctrico español”.
Solución específica y urgente para el autoconsumo
Ante tal panorama, el sector renovable reclama responsabilidad política y una regulación específica, presentada y tramitada de forma independiente, que permita aislar estas medidas de la confrontación política.
“España se juega mucho en los próximos años: inversiones industriales, electrificación de la economía, despliegue de renovables, redes y flexibilidad del sistema. La energía es transversal y determinante para la competitividad del país. Por este motivo, demandamos altura de miras para anteponer la economía nacional, la industrialización y la creación de empleo a las rencillas políticas”, finalizan desde la organización.















