El Panel de Expertos identifica un fenómeno inédito de sobretensiones en cascada y apunta a fallos en el control de tensión. El informe definitivo, con causas y recomendaciones, se publicará durante el primer trimestre de 2026.
Tal y como había anunciado previamente, la Red Europea de Gestores de Sistemas de Transporte de Electricidad (Entso-e) publicó este viernes 3 de octubre su informe fáctico sobre el gran apagón que afectó a toda la Península Ibérica el pasado 28 de abril, dejando sin suministro eléctrico a millones de usuarios en España y Portugal durante varias horas.
El documento, elaborado por un panel de 45 expertos de operadores y autoridades regulatorias de toda Europa (entre ellos, Red Eléctrica de España -REE-), constituye el análisis técnico más completo hasta la fecha sobre el incidente. Según Entso-e, el suceso se considera “el más grave en Europa en los últimos 20 años” y el primero que se produce bajo un modo de sobretensiones en cascadas, un fenómeno sin precedentes en los sistemas eléctricos europeos.
Un fenómeno sin precedentes en Europa
“Esto nunca ha sucedido antes en Europa, y esto lo sabemos con certeza”, aseguró Damian Cortinas, presidente del Comité de Entso-e, durante la presentación del informe. Según explicó, el evento consistió en una sucesión de sobretensiones que colapsaron la red ibérica de manera casi instantánea, un patrón que no se había registrado hasta ahora en ningún otro sistema eléctrico conocido.
Asimismo, Cortinas subrayó que el objetivo del informe no es identificar responsables, sino ofrecer “una explicación técnica y objetiva de lo sucedido”. “No somos un organismo judicial ni policial, este informe no atribuye responsabilidades, sino que busca promover la transparencia, el aprendizaje y la mejora”, precisó el presidente de Entso-e.
Desde la Red Europea de Gestores de Sistemas de Transporte de Electricidad recordaron que el análisis final, donde se incluirán la identificación de causas raíz y recomendaciones, se publicará en el primer trimestre de 2026, una vez completada la evaluación de los datos técnicos y la revisión de los procedimientos operativos.
El informe de Entso-e no culpa a las renovables
Tras la publicación del documento, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) destacó que el informe de Entso-E no responsabiliza a las energías renovables ni a un exceso de generación solar o eólica del apagón del 28 de abril.
Tal y como explica la organización, los expertos no detectan problemas de inercia (uno de los posibles factores asociados a la alta penetración de fuentes no síncronas), sino fallos en el control de tensión. Este mecanismo no pudo estabilizar las variaciones producidas aquel día, y las instalaciones renovables no pudieron participar en su regulación debido a las limitaciones del marco normativo vigente en ese momento.
Asimismo, UNEF recuerda que el Procedimiento de Operación 7.4, que regula el control de tensión en el sistema eléctrico, no permitía entonces la contribución de las plantas renovables, a pesar de que estaban técnicamente preparadas para hacerlo. Tras el apagón, el procedimiento fue actualizado el 12 de junio de 2025, lo que permitirá en adelante su participación activa en la estabilidad de la red.
En palabras de José Donoso, director general de UNEF, “la implementación completa de esta normativa permitirá un sistema más robusto y mejor preparado para prevenir incidentes de este tipo, reduciendo además los precios y las emisiones”.
Acelerar la inversión en resiliencia y estabilidad de la red
Por su parte, SolarPower Europe, en un comunicado conjunto con la mencionada UNEF y la Asociación Portuguesa de Energías Renovables (APREN), valora positivamente la publicación del informe fáctico y coincidió en que el principal reto identificado por Entso-E fue la falta de control de tensión.
Las asociaciones subrayan que, en el momento del apagón, las renovables no estaban legalmente habilitadas para participar en dicho control, pese a su capacidad técnica para hacerlo. En el texto, instan a que este episodio sirva como “un momento de aprendizaje” y reclaman acelerar la inversión en resiliencia y estabilidad de la red, impulsando la integración de almacenamiento de baterías y el despliegue de inversores con capacidad ‘grid-forming’, capaces de contribuir a la estabilidad de tensión y frecuencia al sistema eléctrico europeo.
Próximos pasos: causas, recomendaciones y resiliencia del sistema
El documento presentado este mes, disponible en la propia web de Entso-e para su consulta y descarga, constituye la primera fase de la investigación. A partir de ahora, el Panel de Expertos avanzará en la identificación de las causas raíz del fallo, así como en la evaluación del comportamiento de los distintos tipos de generación, los sistemas de protección y los protocolos de restauración del suministro.
Durante el primer trimestre de 2026 está prevista la publicación del informe final. En esta ocasión, Entso-e incluirá recomendaciones operativas y regulatorias destinadas a reforzar la resiliencia del sistema eléctrico europeo frente a fenómenos similares.
Una base técnica común
Desde el Panel de Expertos explican que la publicación del informe fáctico se ha adelantado a octubre (estaba prevista para finales de año), tras la sexta reunión que mantuvieron en septiembre. Durante los últimos meses, los equipos técnicos han recopilado y contrastado datos de operadores de transporte (TSO), distribución (DSO) y generadores, incluyendo mediciones de tensión, frecuencia e inercia en distintos puntos de la red ibérica.
Con este documento, Entso-E busca consolidar una base técnica común para entender las condiciones que llevaron al apagón de abril y orientar futuras medidas de refuerzo. El informe también representa, según explican, un ejercicio de transparencia y cooperación europea en un contexto de creciente complejidad del sistema eléctrico, marcado por la electrificación y la integración masiva de renovables.
















