APPA Renovables alerta de la necesidad de medidas concretas para incentivarlo y evitar un freno en su desarrollo. La asociación propone un marco fiscal que lo incentive, mejorar el acceso a la red y simplificación administrativa.
Por segundo año consecutivo la potencia instalada anual de autoconsumo fotovoltaico se redujo en 2024, hasta los 1.431 MW instalados, lo que supone una caída del 26 %. De esa cantidad, el 76 % corresponde a instalaciones industriales (1.085 MW), mientras que las residenciales representan el 24 % restante (346 MW).
Un ritmo de instalación que hace que el sector se aleje de los 19 GW marcados como objetivo en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para 2030. Así lo refleja el ‘Informe Anual del Autoconsumo Fotovoltaico 2024’ de APPA Renovables, presentado ante los medios de comunicación este miércoles 12 de febrero en una jornada a la que acudió este medio.
“Este no es un tema únicamente económico, se trata de más de 2.000 GWh renovables y distribuidos que estamos, literalmente, desaprovechando; si las empresas lo regalasen, al menos, se utilizaría, pero ni eso…”
José María González Moya, director general de APPA Renovables.

APPA Renovables pide medidas concretas para alcanzar las metas
El sector del autoconsumo en España ha alcanzado una etapa de madurez, pero requiere unas medidas urgentes para continuar expandiéndose para evitar que los objetivos de 2030 queden definitivamente fuera de alcance.
Por ello, desde APPA Renovables solicitan acciones concretas para que esta tecnología pueda desempeñar el papel clave que se le ha asignado en el mix energético español. “Sin medidas concretas como las que hemos reclamado al regulador, está claro que no se alcanzarán las metas”, indicó en el encuentro Jon Macías, presidente de APPA Autoconsumo.
Entre estas medidas, José María González Moya, director general de APPA Renovables, subrayó la urgencia de establecer un marco fiscal que incentive el autoconsumo, proponiendo “desgravaciones de, al menos, el 25 % en el impuesto de sociedades o en el IRPF”.
A la falta de incentivos fiscales se suman otras trabas estructurales que frenan el crecimiento del sector, como la burocracia administrativa o la dificultad de acceso a la red eléctrica. Desde la asociación denuncian el incumplimiento del compromiso del regulador de reservar el 10 % de la capacidad de la red para el autoconsumo, algo que limita la posibilidad de aprovechar los excedentes generados.
No obstante, González Moya atisba algo de luz: “El coste de la tecnología es más bajo que nunca y la evolución de los precios a final de 2024 han animado la instalación”, agregó durante la presentación.
El autoconsumo ya supera a tecnologías tradicionales
El autoconsumo fotovoltaico ya ha superado la potencia instalada de las centrales nucleares en España. “Tendremos momentos en los que el autoconsumo estará generando más electricidad de forma puntual que la energía nuclear y es sorprendente a estas alturas que sigamos sin tener un registro exhaustivo y oficial de las instalaciones”, reclamó el director general de la asociación.
En 2024, la generación eléctrica procedente del autoconsumo alcanzó los 9.243 GWh anuales, superando fuentes tradicionales como la generación de carbón y el bombeo. Esto equivale al 3,7 % de la demanda eléctrica nacional, una cifra que podría haber llegado al 4,5 % si no existieran barreras para el aprovechamiento del excedente de las instalaciones industriales, debido a la falta de capacidad de al red.
Según explican desde APPA Renovables, si se contabilizara plenamente el autoconsumo, la generación eléctrica renovable en 2024 habría sido del 58,4 % en lugar del 56,8 % reportado por Red Eléctrica de España (REE).
Tres Comunidades Autónomas concentran el autoconsumo en España
El informe incorpora, por primera vez, una estimación de la potencia instalada actualmente en las distintas Comunidades Autónomas, donde se reflejan grandes desigualdades.
En este sentido, destaca la concentración de esta potencia instalada de autoconsumo fotovoltaico en Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana. Juntas, acumulan casi el 50 % de la potencia total instalada en España.

Desaprovechamiento de recursos
En España el autoconsumo debe afrontar otro gran problema: la pérdida de energía por la imposibilidad de verter excedentes a la red. En el año 2024, un 19 % de la capacidad de producción no se aprovechó debido a las barreras técnicas y regulatorias. Esto supone una pérdida de 2.094 GWh de electricidad, valorados en 88 millones de euros.
“Este no es sólo un problema económico, sino también un despilfarro de energía renovable que podría estar utilizándose”, lamentó González Moya.

Pese al descenso generalizado, el autoconsumo industrial muestra una mayor resistencia (-23 % frente al – 34 % del residencial) y apostó por el almacenamiento.
En total, el año pasado se instalaron 155 MWh de baterías, de los cuales el 60 % corresponden a instalaciones industriales. “El consumidor industrial está llevando a cabo los proyectos porque los analiza bajo criterios objetivos y ve claro los ahorros”, afirmó Jon Macías. Asimismo, destacó que una bomba de calor (hasta 100ºC) puede resultar entre un 51 % y un 61 % más barata que su equivalente fósil si se combina con autoconsumo.
El autoconsumo, “una apuesta muy rentable que debemos impulsar”
En 2024 el ahorro anual por kW instalado en España fue de 157 euros en instalaciones residenciales y 101 euros en industriales. En este sentido, en el caso de una vivienda unifamiliar la inversión se amortizaría en 8,5 años, mientras que una instalación industrial podría recuperarse en menos de 7.
“Los precios bajos del mercado a inicios de 2024 dieron la falsa sensación de que el autoconsumo no es necesario, pero con esos precios una familia amortizaría la inversión en ocho años y medio; y una industria en menos de siete años; quedando en ambos casos más de veinte años de vida útil donde la instalación nos daría electricidad gratuita”, expresó Gonzalez Moya.
“El autoconsumo sigue siendo una apuesta muy rentable que debemos impulsar”, concluyó su intervención.
















