Expertos de ABB, Eaton, Gaestopas, Schneider Electric y Vertiv desvelan para C de Comunicación cómo transforman la cadena de suministro, la gestión térmica o los componentes de proyección para levantar los grandes campus tecnológicos de la Península Ibérica.
El mercado ibérico de los centros de datos ha roto sus moldes tradicionales. Así lo refleja el último informe Snapshot de Colliers, que certifica un giro histórico: la consolidación de la construcción “a riesgo” (es decir, levantar infraestructuras antes de tener contratos firmados con inquilinos), impulsada por la eclosión de la inteligencia artificial (IA) y un marco regulatorio (RD-Ley 7/2026) que penaliza la ineficiencia.
En este nuevo tablero donde la velocidad de despliegue (time-to-market) dicta quién sobrevive, la carrera ya no se juega solo en las oficinas de los fondos de inversión, sino que se decide físicamente en las fábricas y a pie de obra. Para analizar cómo impacta este desafío logístico y de diseño, C de Comunicación reúne a expertos de ABB, Eaton, Gaestopas, Schneider Electric y Vertiv.
El fin del ‘Make-to-Order’
Levantar un megacampus tecnológico sin un cliente cerrado exige plazos de entrega exprés para equipos críticos que, a nivel global, arrastran fuertes tensiones de suministro. Esta presión está obligando a los fabricantes a reestructurar por completo sus estrategias de producción mundiales.
“Estamos transformando nuestra cadena de suministro evolucionando de un enfoque puro make-to-order (fabricación bajo pedido) a uno híbrido. Esto implica construir stocks estratégicos y estandarizar productos en soluciones modulares con capacidad pre-asignada, además de una expansión masiva de capacidad productiva local-for-local en Europa y EE.UU., aumentando hasta un 300 % la fabricación en equipos de media tensión”, explica Eloy Madrid, Marketing and Sales Manager de Media Tensión del negocio ABB Electrification en España.
“Los operadores ya no pueden esperar los ciclos de suministro tradicionales”
Un diagnóstico compartido por Mario Vasconcelos, Sales Director Enterprise Accounts de Vertiv para España y Portugal, quien corrobora que “los operadores ya no pueden esperar los ciclos de suministro tradicionales”. Para él, la clave actual radica en “modelos de planificación predictivos junto a clientes y partners para anticipar la demanda de tecnologías críticas como SAIs, switchgears o unidades de distribución de refrigerante (CDU)”.
En esa misma línea, Víctor Gago, Data Center and C&SP Sales Manager de Schneider Electric incide en que “el factor diferencial ya no es únicamente disponer de capacidad, sino ser capaz de ponerla en operación en plazos mucho más cortos”. La receta de la compañía pasa por industrializar la infraestructura mediante soluciones integradas que aúnan electrificación y digitalización, aportando predictibilidad desde el primer día.
Pero de nada sirve que el gran equipamiento llegue a tiempo si la obra se paraliza por la falta de componentes clave en el día a día. Desde el punto de vista del fabricante especializado en componentes, Markel González, director general de Gaestopas, advierte de que “en una obra a riesgo, cualquier retraso en un componente compromete el calendario completo”. Por ello, explica que la firma ha reforzado su capacidad logística e incrementado stocks de referencias estratégicas, ya que “en este entorno, la disponibilidad inmediata y la reacción son tan importantes como las prestaciones técnicas del producto”.
La era del ‘Lego’ industrial y la refrigeración líquida
Para arañar semanas al calendario de obra civil, la ingeniería se está trasladando fuera del propio emplazamiento. El Dr. Peter de Bock, vicepresidente de tecnología de energía y refrigeración para centros de datos en Eaton, apunta que “gran parte de los sistemas de energía y refrigeración pueden diseñarse y ensamblarse fuera de la obra”. Eaton propone un marco modular de cinco bloques (desde la conexión a red hasta el white space) que facilita una instalación rápida y eficiente. Por su parte, Víctor Gago (Schneider Electric) refrenda esta tendencia en España, confirmando un aumento real en la prescripción de skids o salas eléctricas prefabricadas llave en mano que reducen drásticamente los trabajos y riesgos en obra.
El salto en las densidades térmicas, el mayor reto que trae la IA
Este concepto de modularidad y estandarización es el que permite, además, abordar el mayor reto físico que trae la IA: el salto brutal en las densidades térmicas. “Hace apenas unos años, densidades de 10-15 kW por rack eran habituales; hoy ya vemos despliegues de 40, 60 e incluso más de 100 kW”, advierte Mario Vasconcelos (Vertiv). A estos niveles, el aire encuentra sus limitaciones físicas, lo que está convirtiendo a la refrigeración líquida (direct-to-Chip) en un “habilitador crítico de la infraestructura AI-ready en el mercado ibérico”.
Esta mutación del hardware obliga a coordinar estrechamente la energía y los fluidos. El Dr. Peter de Bock (Eaton) explica cómo las nuevas CDU inteligentes exigen un diseño conjunto: “Soluciones como los busways (sistemas de barras prefabricadas de alta densidad) están ganando protagonismo frente al cableado tradicional por su flexibilidad para reconfigurar cargas con una mínima interrupción ante nuevas generaciones de GPUs”. Paralelamente, Markel González (Gaestopas) añade que estas densidades extremas de la IA multiplican la exigencia de seguridad en las ingenierías, disparando la demanda de “sistemas de protección de cable con compatibilidad electromagnética (EMC) y materiales libres de halógenos”.
Subestaciones exprés y SAIs interactivos: el choque con la red
El mapa de megacampus diseñado por Colliers dibuja una fuerte descentralización hacia Aragón o el sur de Madrid, lo que exige conexiones masivas a una red de transporte a menudo saturada. Ante la escasez de espacio físico para levantar subestaciones privadas a la velocidad que exige el mercado, la tecnología industrial está obligada a compactarse.
El verdadero acelerador de plazos es normativo
Según explica Eloy Madrid (ABB) el despliegue de las celdas aisladas en gas de última generación (GIS, libres de SF6) permite reducir el área ocupada por estas subestaciones entre un 80 y un 90 % en comparación con los sistemas convencionales. Al llegar preensambladas de fábrica, se minimizan los trabajos sobre el terreno. Sin embargo, el verdadero acelerador de plazos para los promotores es normativo. Parafraseando a Eloy Madrid, al eliminar el uso de este gas, se simplifican los trámites y aprobaciones medioambientales, lo que evita tener que afrontar costosas revisiones de diseño a mitad de proyecto”.
Esta optimización técnica encaja de forma nativa con las exigencias del nuevo RD-Ley 7/2026, cuyo “pago por reserva de capacidad” mensual está cambiando la mentalidad de los operadores ibéricos. El Dr. Peter de Bock (Eaton) confirma que “los sistemas SAI ya no se entienden únicamente como soluciones de respaldo, sino como activos energéticos estratégicos”. Tecnologías de SAI interactivo con la red (como EnergyAware) y sistemas de almacenamiento por baterías (BESS) permiten hoy a los centros de datos recortar picos de demanda y estabilizar el sistema eléctrico.
Víctor Gago, desde Schneider Electric, coincide plenamente en este diagnóstico y señala al software de gestión como la herramienta definitiva para afrontar las limitaciones de la red. Asimismo, explica que los sistemas de almacenamiento energético en baterías (BESS), combinados con plataformas avanzadas de gestión de microrredes (microgrids), permiten optimizar el uso de la capacidad contratada y mitigar los picos de demanda. De este modo, la energía deja de gestionarse de forma estática para orquestarse dinámicamente; el centro de datos evoluciona hacia un modelo activo capaz de adaptarse en tiempo real ante nodos saturados.
El tejido local, ante una oportunidad
Junto con los desafíos de la ingeniería, la visión compartida por parte de la cadena de valor industrial tiene calado económico. Markel González (Gaestopas) señala, además, una reivindicación del mercado local: “El reto no consiste únicamente en construir más proyectos. La llegada de la IA puede ser una gran palanca de crecimiento para el tejido empresarial ibérico si involucramos a los fabricantes, distribuidores e integradores locales desde las fases iniciales de diseño, evitando que todo el valor añadido quede concentrado exclusivamente en los grandes operadores internacionales”, concluye.
















