Isabel Fernández Polo, recientemente nombrada responsable global de ventas de Neocloud en Data4, analiza el impacto de la IA en la infraestructura digital y el papel estratégico de España como hub europeo.
El crecimiento de la inteligencia artificial está redefiniendo las necesidades de infraestructura digital en Europa, impulsando una demanda creciente de capacidad, eficiencia energética y entornos de alta densidad. Este nuevo escenario está obligando al sector de los centros de datos a adaptarse a retos técnicos y estratégicos cada vez más complejos.
“El principal reto es, sin duda, el acceso a la red eléctrica”, afirma Isabel Fernández Polo, que acaba de asumir la responsabilidad global de ventas de Neocloud en Data4, además de su rol al frente del negocio en España, en un momento en el que la disponibilidad de energía se está consolidando como uno de los factores determinantes para el desarrollo de nuevas infraestructuras. En este contexto, Fernández Polo analiza el auge de los neoclouds, el impacto de la IA en la infraestructura digital y el papel de España como hub estratégico en el sur del continente.
Pregunta. Acabas de asumir el liderazgo global de ventas de Neocloud. ¿Qué implica este nuevo rol en el contexto actual del mercado cloud y de inteligencia artificial?
Respuesta. Este nuevo rol es clave en un momento en el que el mercado está experimentando una transformación muy acelerada impulsada por la inteligencia artificial. Supone, por un lado, acompañar el crecimiento de Data4 en Europa en este segmento y, por otro, reforzar nuestro posicionamiento como socio de referencia para los neoclouds, que están emergiendo como actores fundamentales en el ecosistema cloud.
Además, implica trabajar de forma más transversal a nivel europeo, alineando la estrategia comercial con las necesidades específicas de este tipo de clientes, que requieren infraestructuras altamente especializadas, con capacidades de alta densidad y preparadas para soportar cargas de trabajo muy exigentes.
P: ¿Cómo definirías el concepto de neocloud y qué papel juega dentro de la estrategia de Data4?
R. Los neoclouds representan una nueva generación de proveedores de infraestructura cloud diseñados específicamente para responder a las necesidades de las cargas de trabajo de inteligencia artificial. A diferencia del cloud tradicional, están mucho más orientados a rendimiento, especialización y optimización de recursos.
Para Data4, son un segmento estratégico porque están liderando una parte importante del crecimiento de la demanda. Su desarrollo está directamente vinculado a la evolución de la IA, y requieren infraestructuras muy concretas, tanto en términos de potencia como de eficiencia energética y diseño.
P: ¿Qué están demandando actualmente los clientes en términos de infraestructura para cargas de trabajo de IA?
R. Los clientes están demandando infraestructuras capaces de gestionar cargas de trabajo extremadamente intensivas. El entrenamiento de modelos de IA requiere una densidad de cálculo muy superior a la que veníamos manejando hasta ahora, lo que implica cambios significativos en el diseño de los centros de datos.
Las GPUs y las TPUs se han convertido en el núcleo de estas arquitecturas, lo que a su vez exige soluciones avanzadas de refrigeración, mayor disponibilidad de potencia y una planificación mucho más precisa del consumo energético. En este contexto, la capacidad de ofrecer entornos preparados para alta densidad es clave.
P. ¿Cómo está evolucionando la conversación con los clientes a medida que crece el peso de la IA en sus operaciones?
R. La conversación con los clientes ha evolucionado claramente hacia un enfoque mucho más estratégico. Data4 siempre ha destacado por acompañar a sus clientes en su crecimiento, y en este contexto ese enfoque cobra aún más relevancia. Ya no se trata únicamente de disponibilidad de espacio o capacidad, sino de cómo acompañar su crecimiento a medio y largo plazo en proyectos cada vez más complejos.
P. En un mercado con tantos actores moviéndose hacia la IA, ¿dónde está marcando Data4 la diferencia real en términos de ejecución y fiabilidad?
R. Data4 cuenta con una red de campus en mercados estratégicos como Francia, España, Italia, Alemania, Grecia y Polonia, diseñados para responder a las necesidades actuales y futuras de los clientes, especialmente en entornos de alta densidad y cargas de trabajo de inteligencia artificial.
A esto se suma una trayectoria consolidada trabajando con clientes cloud y enterprise, lo que nos permite ofrecer un alto nivel de fiabilidad y capacidad de ejecución. Además, nuestro modelo de campus nos da flexibilidad para escalar y adaptarnos a las necesidades específicas de cada cliente, algo especialmente relevante en el contexto actual.
P. Tras casi tres años liderando la estrategia comercial en España, asumes ahora la responsabilidad global del negocio de Neocloud en Data4. Con una trayectoria previa en compañías como Google Cloud, Microsoft u Oracle, ¿qué aprendizajes de tu carrera aplicas hoy en este nuevo rol?
R. A lo largo de mi trayectoria he desarrollado un enfoque muy basado en la venta consultiva. Siempre he entendido la relación con los clientes como una colaboración a largo plazo, en la que es fundamental comprender bien sus necesidades y anticiparse a sus retos.
En un entorno como el actual, esto es más importante que nunca. No se trata solo de ofrecer infraestructura, sino de acompañar a los clientes en un momento de transformación profunda, donde las decisiones que tomen hoy tendrán un impacto directo en su futuro.
P. ¿Cómo valoras la posición de España dentro del ecosistema europeo de data centers y su potencial en el ámbito de la IA?
R. España tiene una posición muy competitiva como hub del sur de Europa. Combina varios factores clave, como una fuerte inversión, una conectividad internacional muy relevante, especialmente a través de cables submarinos, y un mix energético con un peso creciente de renovables.
A esto se suma la experiencia de operadores que ya están presentes en el mercado, como Data4, con capacidad para desarrollar infraestructuras adaptadas a esta nueva demanda. Todo ello sitúa a España en una posición favorable para captar parte del crecimiento asociado a la inteligencia artificial.
P. El crecimiento de la IA está generando una fuerte presión sobre la infraestructura digital. ¿Cuáles son los principales retos que enfrenta hoy el sector de data centers en Europa?
R. El principal resto es, sin duda, el acceso a la red eléctrica. La disponibilidad de potencia se está convirtiendo en un factor crítico, especialmente en un contexto en el que la IA incrementa de forma significativa las necesidades energéticas.
A esto se suman otros desafíos técnicos, como la evolución de los sistemas de refrigeración, donde estamos viendo un cambio progresivo hacia soluciones como la refrigeración líquida para gestionar la alta densidad. Todo ello obliga al sector a adaptarse rápidamente a un entorno mucho más exigente.
P. Mirando a medio plazo, ¿cómo evolucionará el modelo cloud en Europa y qué papel jugarán enfoques como el neocloud?
R. A medio plazo, el modelo cloud en Europa estará muy ligado a la soberanía digital. La capacidad de garantizar dónde se almacenan y procesan los datos será un elemento diferencial para muchas compañías. En este contexto, los neoclouds tienen un papel relevante, ya que combinan especialización tecnológica con modelos más flexibles. Todo apunta a que seguirán creciendo, impulsados tanto por la demanda de infraestructura para IA como por la necesidad de adaptar el cloud a los requisitos regulatorios y estratégicos del mercado europeo.
















