La atracción y fidelización de talento técnico se ha convertido en uno de los principales retos del sector de material eléctrico. En un entorno marcado por la transformación tecnológica, la digitalización y el auge de nuevas áreas de negocio como el autoconsumo o la movilidad eléctrica, los fabricantes tienen mucho que aportar. Más allá de su papel como desarrolladores de soluciones, su implicación en formación, visibilidad sectorial e innovación puede marcar la diferencia.
Ante este contexto, el foco ya no está solo en cubrir vacantes, sino en cómo atraer y fidelizar a profesionales preparados para un entorno cada vez más complejo, conectado y sostenible. Ante el manido discurso de la “escasez de mano de obra”, la solución pasa por construir propuestas atractivas para el talento emergente y consolidar entornos de desarrollo para los profesionales en activo.
Fabricantes como impulsores del talento
La Formación Profesional (FP) se consolida como una vía estratégica para garantizar el desarrollo del talento técnico que demanda el sector eléctrico. Actualmente, en España existen más de 2.300 centros educativos que imparten alguna de las 12 titulaciones de FP directamente relacionadas con el sector disponibles actualmente, aunque su distribución territorial es desigual: solo un 8 % de los municipios cuentan con acceso a esta oferta, según datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
Además, el sector requerirá alrededor de 71.000 nuevos profesionales cada año hasta 2030 para hacer frente a los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Este contexto realza la necesidad de que toda la cadena de valor del sector, administraciones y centros formativos trabajen de manera coordinada para alinear la oferta educativa con las competencias reales que exige el mercado.
En el caso de los fabricantes, que tradicionalmente han estado centrados en el diseño de suministros y soluciones, ahora asumen un rol más activo en el impulso del talento técnico. La colaboración con centros educativos, la puesta en marcha de programas de formación adaptados al canal, o el acompañamiento de los profesionales en su desarrollo diario, son algunas de las vías por las que contribuyen a profesionalizar el ecosistema.
“Uno de los grandes retos del sector es la distancia entre el ritmo de transformación tecnológica y la disponibilidad de perfiles preparados”, explica Ainoa Irurre, vicepresidenta de talento y movilidad para Europa de Schneider Electric. “No se trata solo de cubrir vacantes, sino de encontrar profesionales con competencias digitales, capacidad de adaptación y visión práctica del cambio”, agrega.

Formación técnica, motivación y vocación
Entre las estrategias más eficaces con las que atraer y retener talento se encuentra la formación técnica continua, especialmente cuando esta se plantea como una colaboración entre fabricantes y distribuidores, con foco en el instalador. Estas iniciativas, además de permitir a los profesionales actualizar conocimientos, también refuerzan la percepción de que el oficio técnico evoluciona y ofrece proyección.
Para lograrlo, una de las claves está en diseñar formaciones conectadas con la realidad: entornos prácticos, soluciones aplicables y tecnologías alineadas con los desafíos actuales. Algunas compañías están apostando por plataformas digitales donde los profesionales pueden acceder a contenidos formativos adaptados a su día a día, como es el caso de mySchneider.
Desde habilidades técnicas, hasta módulos sobre liderazgo, marketing o gestión de negocio, estas iniciativas ayudan a fortalecer perfiles completos y autónomos, preparados para afrontar los retos de un sector en constante transformación. Además, el uso de apps específicas por parte de los fabricantes ha contribuido a democratizar el acceso a la formación, reforzando aún más la motivación y el compromiso del canal.
En palabras de Irurre, “esto refuerza la motivación del profesional y su vinculación con el ecosistema”. Asimismo, a través de estas acciones, se lanza un mensaje claro y necesario al nuevo talento: el canal técnico ofrece oportunidades reales de aprendizaje y crecimiento.
Entornos laborales con propósito
Además de la formación, hay otros elementos indispensables para consolidar el compromiso del talento: propósito, autonomía, innovación y cultura inclusiva. Las nuevas generaciones, cada vez más, valoran entornos donde puedan tener impacto, desarrollar habilidades y participar en equipos diversos.
“Para atraer nuevo talento técnico, las empresas del sector deben construir entornos laborales con propósito, aprendizaje y tecnología aplicada”, subraya Ainoa Irrure, quien añade que “no basta con ofrecer un puesto estable”. En la actualidad, “el profesional valora trabajar con autonomía, en equipos diversos y con impacto en la transición energética o la digitalización”, detalla.
De este modo, aquellas empresas que desde el inicio integran experiencias de aprendizaje continuo, políticas de inclusión y liderazgo basado en la confianza, están logrando posicionarse como entornos atractivos. Desde su perspectiva en Schneider Electric, Ainoa Irurre lo explica del siguiente modo: “Programas de onboarding técnico, liderazgo basado en la confianza y acceso a plataformas digitales nos han permitido consolidar una propuesta alineada con las expectativas de las nuevas generaciones”.
Y en este aspecto, la conexión con el ecosistema educativo (presencia en centros de FP, universidades, ferias técnicas…), también se antoja necesario para despertar vocaciones tempranas y visibilizar las profesiones del sector. “Estar presente donde se forma el talento refuerza el atractivo del sector y posiciona las profesiones técnicas como opciones de futuro con proyección real”, afirma.
Tecnología que atrae y conecta generaciones
La innovación tecnológica y la digitalización no solo transforman el sector: también son auténticas palancas de atracción de talento. Trabajar con sensores inteligentes, sistemas de gestión energética o mantenimiento predictivo, aporta al técnico una experiencia más precisa, conectada y alineada con los nuevos estándares del mercado.
“Acceder a tecnologías conectadas, datos en tiempo real y herramientas de supervisión desde el inicio permite aplicar conocimientos con precisión y sentido práctico”, asegura Ainoa Irurre. Asimismo, explica: “Esto refuerza la motivación y acelera su desarrollo técnico”.
No obstante, este entorno digital también debe ser inclusivo. La experiencia sigue siendo un valor crucial en el canal, y para conseguir que la transición digital sea sólida hay que tener en cuenta los perfiles sénior. Es importante que las compañías impulsen una cultura que reconozca el valor de todas las etapas profesionales y que, además, promuevan programas específicos de reskilling para estos perfiles, “impulsando su participación en entornos digitales y su rol como mentores”, añade Irurre.
Por ello, y para fortalecer el ecosistema técnico garantizando su continuidad, una de las claves está en fomentar la colaboración entre generaciones, integrar la experiencia con las nuevas competencias digitales y mantener a todos los perfiles en evolución constante.
Ecosistemas colaborativos y programas con visión
Aunque la formación puntual es un elemento muy importante, algunos fabricantes van más allá. En este sentido, trabajan en el desarrollo de programas de partners (como el programa EcoXpert de Schneider Electric), que combinan formación técnica, certificaciones oficiales y accesos a herramientas digitales avanzadas. A su vez, contribuye al posicionamiento de los profesionales dentro del mercado.
Un paso más allá en la captación de talento técnico es la apuesta por despertar vocaciones desde edades tempranas. Programas como Let’s Go Engineering, también de Schneider Electric, ayudan a introducir a escolares en el mundo de la energía y la sostenibilidad a través de actividades prácticas, lúdicas y creativas que, además, rompen estereotipos de género.
“También impulsamos iniciativas como el bootcamp de inteligencia artificial y ciencia de datos desarrollado junto a Epitech, orientado a fomentar el talento femenino en carreras STEM”, agrega Ainoa Irurre. Una experiencia intensiva a través de la que las participantes pueden conectar su perfil técnico con desafíos reales en sostenibilidad y digitalización.
“No basta con ofrecer un puesto estable; el profesional valora trabajar con autonomía, en equipos diversos y con impacto en la transición energética o la digitalización”
Ainoa Irurre, vicepresidenta de talento y movilidad para Europa de Schneider Electric.

Una tarea conjunta de todo el sector
El papel del fabricante, como un actor relevante en la cadena de valor, es fundamental en el reto que supone el relevo generacional y la atracción y retención de talento, aunque no es una tarea exclusiva de un solo actor. En este sentido, fabricantes, distribuidores, centros de formación, empresas del canal… todos los protagonistas del ecosistema eléctrico deben colaborar en pro de crear un entorno más visible, moderno y sostenible.
Como apunta Ainoa Irurre, visibilizar el impacto de las profesiones técnicas, conectar con los jóvenes desde edades tempranas y facilitar entornos donde se aprenda e innove con propósito es esencial para garantizar el futuro del sector.
No se trata de cubrir vacantes, sino de construir un relato compartido en el que las profesiones técnicas sean percibidas como caminos de futuro, con desarrollo real, tecnología puntera y una misión clara: hacer posible la transición energética.









